"Escribir es la manera más profunda de leer la vida" Francisco Umbral


No se es poeta por saber leer, ni renombrado escritor por saber escribir. Los grandes hombres son los que saben, se proponen metas, se esfuerzan y las alcanzan.

jueves, 6 de octubre de 2011

Imagina que desaparece la luna

Imagina que mañana desaparece la luna y nadie vuelve a verla jamás.

Imagina que en cada cráter esconde un secreto mío, gritado en el silencio del atardecer esperando ser recibido por ti. Imagina que mañana desaparece la luna y nadie vuelve a verla jamás... 


Imagina que su destello plateado, aquel que atraviesa tu ventana todas las noches y se cuela entre tus sábanas buscando tu cuerpo, es mi alma deseando unirse a ti, que te cuida y te protege cuando te dejas caer en los sueños más profundos. Imagina que mañana desaparece la luna y nadie vuelve a verla jamás...

Imagina que las cuatro fases por las que pasa el lucero son una representación de mi amor por ti. Crece y crece todos los días, sin medida hasta que pleno y agotado de tanto amor disminuye. Imagina que mañana desaparece la luna y nadie vuelve a verla jamás... 

Cuando no hay luna en el cielo, cuando no se ve, no significa que te haya dejado de amar, sino que el sol no alumbra a la luna, y esta se vuelve tan triste que se esconde y desaparece un tiempo, pero vuelve a resurgir con más fuerza que nunca deseando estar bella y llena, para su sol, para tí, Mi Sol. Imagina que mañana desaparece la luna y nadie vuelve a verla jamás... 

Imagina que las estrellas que la rodean son el número de veces que pienso en ti cada día. Imagina que las estrellas fugaces que pasan delante de ella son las lágrimas que los recuerdos me han hecho derramar. Imagina que mañana desaparece la luna y nadie vuelve a verla jamás...

Si la luna desapareciera y esta fuera la última noche que podrá cuidarte, alumbrarte y demostrarte mi amor... Si mi luna no volviera a aparecer jamás querría que esta noche fuera especial... Si esta es la última vez que la luna romperá la monótona oscuridad de la medianoche quiero compartirla contigo, hacer nuestra la luna, mostrarte mis secretos mejor guardados y fundirnos en ella. Con el destello más potente me haré tuya... seré parte de ti.

Imagina que mañana desaparece la luna y nadie vuelve a verla jamás... Esta noche la luna será más resplandeciente que nunca si tú y yo compartimos juntos sus últimas horas, su luz nos dará tranquilidad... y cuando esta desaparezca, con el último beso, quedará un bello recuerdo... Imagina que mañana desaparece la luna y nadie vuelve a verla jamás... no importa, yo seré tu luna y te daré mi eternidad. 

Agua que se escapa entre mis manos

Te siento igual que el agua entre mis manos... siento como te escapas.

Durante un tiempo me hiciste olvidar todos mis malos recuerdos, me hiciste volver a sentir... pero ahora siento que te vas. Siento que tus ojos ya no buscan los míos. Siento que tu sonrisa ya no quiere saludar a la mía. A veces te siento cerca, muy cerca... tanto que desearía ponerme a gritar y decirte cómo me siento. Me gustaría desgarrar mi garganta pidiéndote que por favor me mires. Sin embargo otras te siento tan lejos...

Siento como te escurres y por mi cabeza se pasa mil veces la idea de que me estás empezando a ignorar. Y ahora entiendo perfectamente la famosa frase "solo sé que no sé nada" porque ahora mismo no sé nada. No sé lo que sientes y no tengo ganas de saberlo... no quiero desilusionarme más. Sé que me va a costar mucho y que va a ser duro, pero yo ya no tengo ganas de luchar por esto. Ojalá me demuestres lo contrario y me hagas ver que en verdad merece la pena pasar por todo esto... pero ya no puedo más. No puedo verte pasar y no hablarte, no puedo dejar de sentirme así de sola.

Viviré estos días con la esperanza de que se me olvide pronto el roce de tus manos y la fuerza de tus labios. Se acabó esta historia... aquí ya no hay nada más.

Ha llegado el momento de decirte adiós porque ahora mismo te siento igual que agua que se escapa entre mis manos... y no puedo retenerla. 

jueves, 14 de julio de 2011

Mi miedo a tu miedo

Un te quiero recorre mi cabeza deseoso de salir, pero la duda vuelve a surgir.


Como una tonta enamorada espero un mensaje, da igual si tiene una letra, una palabra o el quijote escrito en verso... si recibo ese mensaje, sea cual sea su contenido, sé que te acordaste de mi. Espero el siguiente encuentro impaciente y pienso que no va a llegar. Quiero gritar un te quiero que llegue dulce a tus oídos, pero me acobardo por miedo a tu miedo. Tengo miedo a que te asustes, a que no sepas qué sientes y huyas de mi.


Son días de dudas, días felices contigo, días tristes sin ti. ¿Qué somos exactamente? No sabemos responder ni tú ni yo... sin embargo, yo solo sé que te necesito y eso me sirve para morir un día y revivir el siguiente. En menos de dos meses mi vida ha dado un giro inesperado y no sé cómo abarcarlo porque los sentimientos me desbordan. Y cuando todo se derrumba pienso en los besos de hace unos días y sonrío. Aún así sigo teniendo miedo... no tengo ninguna garantía de que mañana me seguirás mirando así. No hay ningún compromiso... puedes hacer lo que quieras y yo también. Sin embargo, si pienso que te derrites por otra me duele. Y tengo miedo, mucho miedo a sentir más de lo que tú sientes por mí.


Tiempo al tiempo, eso es lo que me digo a mi misma... pero es justamente tiempo lo que me falta. Nuestra historia es como un sueño... si estamos juntos todo es alegre y bonito, de color, pero cuando nos separamos no tengo nada que me recuerde que ha sido cierto, tan solo un lejano olor que invade mis sentidos y que me encanta, tu olor.


Estos días sueño despierta, pero tan pronto como sale el sol, se esconde. Y vuelven las dudas, la inseguridad y el miedo. Mi miedo a tu miedo. Lo único que necesito para perder mi miedo es tu "te quiero". Cuando lo pronuncies, si es que llega el momento, tu miedo se habrá acabado y con él, el mío.




 

miércoles, 13 de julio de 2011

Locura

Convertida en romántica poetisa
quiero volver loca a la luna
con esta nueva y dulce vacuna
que me hace pensar en tu sonrisa.

Al sentir tus manos en mi piel
el corazón acelera su ritmo
llevando mi alma a un abismo
haciéndose a ti cada vez más fiel.

No se concentra mi cabeza
en algo que no sean tus labios
en cómo se besan con los míos
apasionados, con delicadeza.

Si miro a tus oscuros ojos
no atiendo a ninguna razón
y siento con gran emoción
mis labios de ti sedientos.

Si a mis espaldas escucho
una voz que a ti se asemeja
en mis ojos se ve y refleja
que eres mi nuevo capricho.

Con palabras creo imposible
describir lo que tú eres para mí
porque no sé lo que siento y sentí
aunque sin duda fue increíble.

Puede llevar a algo grande
esta extraña y nueva locura
quizás lo mismo dura y madura
solo espero que no me defraude.
 


 

martes, 12 de julio de 2011

Sonrío

Sonrío, desde lo más profundo de mi corazón.
Sonrío, porque he liberado al fin la tensión.
Sonrío, y lo veo todo lleno de color.
Sonrío, porque me invade de nuevo tu olor.

Sonrío, imaginando en los míos tus labios.
Sonrío, sintiendo el tocar de tus manos.
Sonrío, arropada entre tus brazos.
Sonrío, porque hoy lo veo todo más claro.

Sonrío, al despertar sin temer.
Sonrío, afortunada de conocer.
Sonrío, por hacerme de nuevo creer.
Sonrío, a tu lado una y otra vez.

 

Hasta siempre

Con alegría puedo afirmar al fin que el tiempo lo cura todo.

Lejos quedan ya los días en los que te recordaba en silencio, pasando las horas llorando, escribiéndote letra tras letra. No me importa lo que hagas o lo que digas, ni siquiera me afecta. Tu vida es tuya y la mía es mía, y la mía pienso vivirla al máximo. Ahora abro los ojos y me maravilla la luz del sol, el viento, las hojas... veo más allá de todo aquello en lo que un día me encerré. Me encerré en ti, en mi dolor y me costó salir... pero ahora estoy aquí, lo conseguí. Se acabó el caminar en la oscuridad, ha llegado la hora de alumbrar mi propio camino con una sonrisa. Fuerza, eso es lo que siento, un profundo renacer de las más grisáceas cenizas. Aquello que me oprimía en el pecho ha explotado por fin y ha saludado a la vida como lo hizo la primera vez. Ganas de todo, ganas de vivir... eso es lo que siente me corazón.

Con orgullo puedo enfrentarme a tu mirada y decirte, sin ningún tipo de temblor o duda, que ya no te necesito. Puedo afirmarte que ya no sueño ni despierta ni dormida con tus caricias, que me resbala a quien se las estés dando en estos momentos. Que me retiro de esta historia con la cabeza bien alta y con la certeza de que en todo momento hice lo correcto. Con firmeza puedo decir que lo que empecé lo terminé con dignidad, y que toda promesa dicha por estos labios fue cumplida hasta el final. Que cuando te dije que te quería, lo dije de verdad. Y que yo en sentimientos no miento, ni mentiré jamás. Que tú a partir de ahora, te enfrentarás a mí con gran pesar. Como ciertamente se dice, el que ríe el último ríe mejor, y yo me estoy riendo a carcajada limpia.

Ahora sé que es cierto, la vida te pone pruebas para que te des cuenta de que eres capaz de superarlas, y yo he superado esta. No sé cuántas más me quedan, pero sé que esta es tan solo una de las primeras, aun así, pienso afrontarlas todas cara a cara. Y si me vuelvo a derrumbar sacaré fuerzas de donde sea para vivir una vez más. Que no me da pereza luchar por encontrar mi lugar y si he de volver a batallar lo haré sin rechistar. Que en el mundo tengo un sitio y solo yo le voy a ocupar y si tú me has desplazado ya me da igual. Que me he desprendido de la venda que me tapaba los ojos y lo he visto, no existe la soledad. Que tu no eres imprescindible y nunca lo serás. Que ahora sé que tus abrazos me los pueden ofrecer otros mejores que tú y a falta de tus besos tendré otros. Que si tú me quisiste, otros me querrán más. Y aunque tú pienses lo contrario, mi mundo no se acabó contigo y en ti jamás se acabará.

Hasta siempre, ya no te echo de menos. 

 

lunes, 11 de julio de 2011

Ven, quédate conmigo.

Ven, quédate conmigo.

Volaremos hasta el cielo y merendaremos en él. Guiñaremos un ojo al sol y acariciaremos el viento. ¿Y si llueve? Ningún problema, pintaremos el arco iris con nuestros abrazos.


Ven, quédate conmigo.

Colonizaremos una nueva isla. ¿Y qué haremos con ella? La borraremos del mapa para que nadie nos moleste, solos tú y yo. Haremos lo que queramos, alejados de la rutina y los pensamientos ajenos.


Ven, quédate conmigo.

Viajaremos en cometas hasta Plutón. Jugaremos en Saturno, saludaremos a Casiopea, adoptaremos a la Osa mayor, nos pondremos el cinturón de Orión y recorreremos el universo sobre Pegaso, guiados por la estrella polar.


Ven, quédate conmigo.

Bucearemos los fondos marinos escuchando las estrellas de mar. Montaremos sobre delfines, dormiremos sobre un colchón de medusas, construiremos una fortaleza de conchas y oiremos cantar a las sirenas.


Ven, quédate conmigo.

Robaremos a piratas y bucaneros, burlaremos todas las reglas existentes. Eliminaremos nuestras huellas para que nadie sepa donde encontrarnos. Existiremos con una identidad tan solo sabida por ti y por mí.


Ven, quédate conmigo.

Te haré vivir de tal forma que sentirás que antes de mí estuviste muerto. Te percatarás de cosas que antes ni sospechabas. Experimentarás sensaciones antes inconcebidas.


Ven, quédate conmigo.

Prometeré entregarme a ti, para siempre.Te regalaré mi amor cada día, cada noche, cómo y dónde quieras. Seré tuya, entera y verdadera, como tuyos serán mis besos y mi alma. Las noches serán tuyas y mías, solamente NUESTRAS.


VEN, QUÉDATE CONMIGO. 

 

Los te quieros prohibidos

Te negaré todos los besos que me pidas. Alejaré mis manos cuando intentes cogerlas y apartaré la mejilla con tus caricias. No me mires así, que no podré aguantarlo. Aléjate, vete, lejos de mí, donde no te pueda encontrar. Cuando te tengo cerca siento que voy a explotar, no puedo, tu presencia me abrasa por dentro.

Nadie lo sabe, tan solo mi almohada, que por las noches recoge una por una las gotas que mis ojos derraman. Ansío decirte que te quiero, pero sé que no debo, está prohibido, no debe ocurrir. Piérdete, despídete sin decirme adiós, ni me mires. Desconciértame, escóndete de mí y haz que no tenga ganas de buscarte. Que lo sé, me conozco, no podré reprimir las ganas de pasar por tu calle y mirar a tu ventana. No conseguiré eliminar el impulso que me lleva a atravesar las calles que frecuentas, aquellas que nos vieron pasear abrazados.

Ya no puedo mirar al cielo sin acordarme de ti, porque cada estrella que vislumbro me devuelve los besos que un día te envié. Cada una contiene un secreto tuyo y mío, y el viento les trae a mi ventana y me les susurra al oído. Noche sí y noche también duermo con tu rostro pegado a mis párpados y despierto cubierta de sudor con el momento del primer desencanto. Las sombras me acompañan en mi soledad más oscura, pensando en el momento en que desaparecerás de mi vida. Te quiero, pero sé que no debo, está prohibido, no debe ocurrir.

Grito en silencio. Grito de soledad. Grito por todas las veces que nos amamos. Grito por todas las noches sin dormir. Grito por el final que hubo y el definitivo que vendrá. Grito por todos los besos que jamás volveré a disfrutar. Grito por mantener mis sentimientos encerrados en una jaula de cristal. Cansada de agonizar por tu amor prohibido, me entrego un día más a los sueños, pensando que todo vuelve a estar controlado, cuando lo más profundo de mi ser sigue gritando te quieros prohibidos que matan a este corazón mío que un día fue todo tuyo. 

 

miércoles, 8 de junio de 2011

Cielo, mar y tierra.

Pude haber escogido un camino distinto. Pude haber continuado conduciendo por mi carretera. Pude haber navegado por un mar distinto al tuyo. Pude haber tomado el vuelo que tenía un destino diferente al que tu cogiste. Pude haber montado en el tren que paraba en el andén contrario. Pude haber escalado otras montañas. Pero no lo hice.

Escogí tu camino. Tomé la desviación que me llevaba a tu carretera. Navegué por el mismo mar que tú. Cogí el avión que me llevó a tu destino. Me senté en tu mismo vagón. Escalé las montañas que tu escalaste. Todo por estar junto a tí.

Te busqué entre densos bosques y me perdí. Te busqué en carretera y sufrí miles de accidentes. Te busqué en los siete mares y naufragué. Te busqué en el cielo y caí. Te busqué en cada parada del tren y fui atropellada. Te busqué en montañas y precipicios y resbalé. Pero aún así no desistí.
 

Subí a los árboles más altos que puedas imaginar. Continué conduciendo llena de cicatrices. Buceé hasta la superficie y nadé hasta divisar tierra. Abrí mi paracaídas segundos antes de chocar contra el suelo. Compré otro billete y volví a subir al tren. Conseguí aferrarme a los salientes de la pared montañosa. Luché cada segundo por verte de nuevo.
 

Llegué al final de la senda y ya te habían ido a buscar. Giraste hacia otra carretera y no pude dar marcha atrás. Echaste el ancla en la isla donde yo no podía pisar. Aterrizaste en la pista de emergencia para que yo no te viera. Bajaste en la parada anterior a la que tenía prevista. Escalaste la montaña que mis pulmones no pudieron soportar. Lo planeaste todo, planeaste dejarme atrás.
 

Intenté recuperarte, removí cielo, mar y tierra, pero no me dejaste.

Que aleje de mi corazón su alma


Si me miente que me mienta.

Si no escucha que no escuche.

Si no se arrepiente que no se arrepienta.

Si no me mira que no me mire.

Si se pierde que se pierda.

Si no habla que no hable.

Si no me quiere que no me quiera.

Si no cambia que no cambie.

Me da igual todo lo que haga.

Me da igual todo lo que piense.

Quien hace daño paga,

y la vida en su corazón hoy muere.

Que desaparezca su fantasma

que no vuelva a mi mente,

que aleje de mi corazón su alma,

que no empañe de nuevo mi suerte.
 



 

jueves, 31 de marzo de 2011

Jamás volviste con ella

Cada noche pensaba en ti. Tumbada en su cama ella abrazaba su osito de peluche e imaginaba que eras tú. Se asomaba a la ventana y buscaba las estrellas más brillantes del cielo. A la más bella le lanzaba un beso, cada día más profundo, y pedía a la luna que le llevara donde estabas tú. Ella soñaba todos los días contigo, con tu regreso, y despertaba en medio de la noche llorando tu ausencia. Rogaba a Dios cada segundo que el tiempo avanzara más rápido para volver a verte. En la arena del mar escribía su nombre junto al tuyo y miraba el corazón hasta que las olas lo borraban. Imaginaba la brisa del mar como cálidas caricias enviadas por ti. Poco a poco fue construyendo su mundo para que estuviera preparado cuando tu regresaras.

Pero tú nunca volviste junto a ella, encontraste otra mejor. Mientras tú besabas a otra, ella te esperaba, tal y como te prometió. Mientras tú la olvidabas, ella recordaba cada momento que vivisteis juntos. Mientras tú amabas a otra, ella lloraba esperando que volvieras pronto.

Tú destruiste su mundo sin piedad y lo dejaste en ruinas. Ahogaste su corazón en un pozo sin fondo. Ella te imaginaba con otra y moría agónicamente en su juventud. Ella se comía la cabeza intentando encontrar una sola cosa que justificara tu abandono. ¿Qué fue lo que no te dio? Si en realidad te regaló todo su ser... ¿Qué falló?

Tú fuiste el que desestabilizó el suelo donde ella pisaba. Tú tiraste su corazón a un vertedero. Tú eres el culpable y solo tú, porque jamás volviste con ella.


viernes, 25 de marzo de 2011

Te echo de menos amiga


Echo de menos tocar tus rizos
y tener tus abrazos como refuerzos.

Echo de menos llamarte miedica
porque me encanta cómo te picas.

Echo de menos hablar contigo
y hacerlo como burla en código.

Echo de menos escuchar tu voz
cuando a mi corazón le dan una coz.

Echo de menos cuando de estresas
y por poco vuelan cabezas.

Echo de menos pasarme horas al teléfono contigo
no hacerlo es como un gran castigo.

Echo de menos que me cuentes cotilleos
pasando momentos divetidos.

Echo de menos despotricar contra vida
al sentirnos incomprendidas.

Echo de menos tus pérdidas de equilibrio
y ver tus miradas hacia a mi de odio.

Echo de menos admirar tu cara de asco
cuando como queso y piensas "es estiércol".

Echo de menos nuestras bobadas
y estallar a carcajadas.

Echo de menos tus risas
siempre tan contagiosas.

Echo de menos verte cada día
y decir orgullosa "ELLA ES AMIGA MÍA".


TE QUIERO MUCHÍSIMO

sábado, 12 de marzo de 2011

El final tiene tu nombre


Mi mundo es una hecatombe
en tus besos tuvo lugar el inicio
en tu mirada el maleficio
y el final tiene tu nombre.

Rodeada de una gris atmósfera
coloreada por tus labios
construíste los andamios
de mi amor, que tuyo era.

Como una botella en el mar
arrastrada por el oleaje
descubriste el gran mensaje
que yo te fui a dejar.

Sucedió la gran explosión
con la fuerza del amor
que llenó de magia y color
esta nuestra dulce misión.

Llévame a cualquier otra parte
solo quiero estar contigo
que no tenga fin tu vida conmigo
súbeme hasta Marte.

Con tus labios rásgame el pecho
acaríciame con fuerza el alma
hazme cosquillas con una pluma
yo seré tu dulce capricho.

Convénceme de que eres mi hombre
con la luz del día quiéreme
durante las noches ámame
y que el final tenga tu nombre.
 


 

Flores de papel

A veces, quien menos te lo esperas pasa por tu vida y con un simple gesto te deja huella. No esperaba encontrarte, ni siquiera me había fijado en ti nunca... y eso que nos vemos todos los días. Me he pasado meses enteros rehuyéndote porque no quería saber nada de ti, pero ahora lo sé, sé que has sido necesario para mi vida y doy gracias al cielo por haberte conocido.

Me alegro muchísimo de que cada mañana te escabulleras por los pasillos antes de que yo llegara a clase y me dejaras una bonita flor en el pupitre. Una flor de papel, hecha por ti. El primer día me quedé anonadada, nunca me había pasado algo así... y creo que es de lo más bonito que me han hecho en mi vida, es una bella forma de atraer la atención de alguien que te interesa. Sigues sin gustarme, como ya te dije un día, pero me has hecho abrir los ojos. Me has despertado.

Me has hecho ver que en verdad hay gente que sigue deseando conocerme, que se fija en mí... Probablemente lo que tú sientas sea simple atracción física pero para mí tus flores han sido mucho más que un regalo. Tus flores, aunque no estuvieran ligadas a la persona que yo quería, han significado para mí aire fresco... el aire fresco que se siente cuando se abre un ventana después de haber estado encerrado.

Vivía encerrada en mi misma, pensando en mis desgracias y tus flores me han hecho ver la luz. No tengo la suficiente confianza contigo como para contarte mi historia y decirte lo que me has hecho sentir, pero sin lugar a dudas mis "gracias" se han quedado muy muy cortos para agradecértelo. Porque cada pétalo y cada doblez han significado segundos de tu tiempo por y para mí. Quiero que sepas que tus flores nunca serán tiradas a la basura, dado que han sido la señal necesaria para darme cuenta de que la magia sigue existiendo en el mundo.

Puede que nuestra relación se haya acabado con aquel "no" que te respondí, pero cada vez que me cruzo contigo por el pasillo o huelo las flores perfumadas, recuerdo la gran lección de vida que me has dado. Aunque todo esto para ti se quede en "la chica que me dio calabazas" yo siempre te recordaré como "el chico que me devolvió la felicidad".

Os deseo a todos, de corazón, que alguna vez recibáis vuestras propias flores de papel y que os invada su alegre fragancia de la vida.

 



GRACIAS POR DEVOLVERME TODO LO QUE HABÍA PERDIDO.

lunes, 7 de marzo de 2011

Sueño de un cielo enamorado II

Todo comenzó con un amor adolescente, plagado de sueños y esperanzas. El beso de aquella noche, en la famosa discoteca de la ciudad, selló su amor para siempre. Han pasado ya diez años desde que rozaron por primera vez sus labios, sin embargo, la historia parece repetirse, solo que ahora, la que desciende las escaleras es ella.

Él la espera un poco más lejos, al final de la larga alfombra roja por la que ella caminará hasta reunirse con él. Se vuelven a cruzar sus miradas, como en aquella primera vez, y el recuerdo vaga por sus cabezas, imborrable. "Está preciosa" piensa él. Su largo vestido blanco tapa su bello cuerpo, marcando sus curvas, haciéndolas más deseables aún. El vestido deja al descubierto sus bronceados hombros, aquellos que él tantas noches besó. Su rubio cabello cae hasta la mitad de la espalda, con unos tirabuzones dignos de admiración. Él sabe que son suaves, verdaderamente suaves... ¡cuántas noches se perdió acariciando su pelo mientras ella dormía! Y su olor, aquel olor a frambuesa, dulce, apetecible...

Ella camina lentamente, es el día más feliz de su vida. Por fin se cumplirá lo que tantas veces pidió a las estrellas, lo que toda niña desea poder realizar... Si todos los presentes no supieran exactamente de quien se trata, estarían pensando que lo que camina ante ellos es un bello ángel caído del cielo. Solo los más observadores se darían cuenta de la conexión que hay entre sus miradas, nunca hubo tanta emoción reflejada en sus rostros...

Ella llega al fin junto a él y siente un leve mareo... no puede ser cierto, debe de estar soñando... Él toma su mano cariñosamente y posa sus dulces labios en ellas, saboreando el perfume a frambuesa que sabe que encontrará en cada poro de su piel. Ella siente un ligero escalofrío, sin embargo, es el más agradable que nunca ha sentido, de hecho, le aporta la seguridad que necesita para subir el último escalón que la lleva hacia el altar.

La ceremonia transcurre entre sonrisas, guiños, apretones de manos, risitas nerviosas, susurros y miles, millones de miradas. Solo queda un paso, y la eternidad será suya.

 - Sí, quiero - dice él con firmeza.
 - Sí, quiero - responde emocionada ella.

Promesa cumplida, como el sueño prometido. Y un beso, solo equiparable al primero surgido aquella noche, diez años atrás. Un beso que condujo una parte del alma de uno al otro. Ahora sí, fusión entre lo dos, mitad y mitad, almas que se reencuentran. Ninguno de los dos estará nunca solo, pues el alma de uno vive, juega y revolotea dentro del otro. Siempre estarán unidos.

 - Tuya - dice ella.
 - Tuyo - dice él.

Asimilan el enorme misterio que esconden sus palabras. Con aquellas dos palabras comienzan una nueva etapa en sus vidas, una etapa, que bien saben ellos que tiene principio, pero no fin.




Sueño de un cielo enamorado

Se apagaron todos los ruidos, todas las preocupaciones. El sol le alumbraba como si de un foco en un negro escenario se tratase. Sí, ahí estaba él, tan guapo, tan atractivo, como siempre. Sin embargo, lo mejor no era su presencia, no. Lo mejor era sin lugar a dudas que él solo tenía ojos para ella. Su mirada penetraba sus pupilas incesantemente. Ya no quedó ninguna duda, era a ella a quien él buscaba. Bajó los escalones de la discoteca con una elegancia inigualable y se fue acercando a ella poco a poco. Sorteando las diversas personas del establecimiento por fin llegó junto a ella.

Alzó su mano derecha y realizó una tierna caricia sobre su pómulo izquierdo. Su respiración se volvió cada vez más entrecortada, quería volar... Esa era la sensación, se sentía flotar... La música comenzó a sonar, lenta, angelical... Él colocó su mano libre en la cintura de ella y se acercaron lentamente y al son de la melodía se dejaron llevar. Ella apoyó su barbilla en el hombro de él, pero con una delicadeza infinita él levantó la barbilla de ella de nuevo. No, ahí no. Él quería ver sus ojos, quería contemplarlos, quería sumergirse... Y sin dudarlo, segundos más tarde, la besó. Lenta, dulcemente... 

Se acabaron los pensamientos y los remordimientos por hacer lo indebido. Dentro de ellos se encendió aquella chispa que hacía tiempo que surgió. Juntos, enamorados, haciendo suyo cada segundo, cada nota de música que sonaba a su alrededor... Hoy la noche era suya, solamente suya. Separaron sus labios y unieron sus frentes, mirándose sin parpadear... Sus ojos cada vez brillaban más. Tanto tiempo planeando qué decirse... y solamente surgieron unas pocas palabras de sus labios... Acercó su boca a su oído y lo único que él logró decirla fue "quiero pasar el resto de mi vida contigo". Ella, como respuesta sonrió con una dulzura inimaginable y contestó "te quiero".

Juntos, unidos como nunca, volvieron a besarse como si fuera su única fuente de vida, alimentando un fuego que nunca jamás se extinguiría. Ahí se quedaron los dos, ajenos al mundo, avivando la llama encendida, en el cielo, justamente en el lugar donde él quería llevarla... Ni un terremoto, ni un tsunami, ni una tormenta... nada habría hecho que ellos dos se separasen... porque esa noche, era suya... y la vida se les antojaba alucinantemente maravillosa.


jueves, 3 de marzo de 2011

Brújula de mi vida

Eres vida
eres canción
creas mi sonrisa
eres una bendición.

Amor incondicional
que siempre me regalas
cariño de metal
cada día refuerzas más mis alas.

Como un paraguas
me refugias de la lluvia
como un escudo actúas
para evitarme sufrir todavía.

Me explicas con paciencia
lo que está bien y mal
y con correspondencia
me enseñas tu forma de amar.

Despertar
y contar con tu beso
crecer y madurar
para ser tu espejo.

Modelo a seguir
brújula en mi camino
me enseñas a vivir
y cual es mi destino.


Te quiero mamá, brújula de mi vida.

Cielo, mar y tierra

Pude haber escogido un camino distinto. Pude haber continuado conduciendo por mi carretera. Pude haber navegado por un mar distinto al tuyo. Pude haber tomado el vuelo que tenía un destino diferente al que tu cogiste. Pude haber montado en el tren que paraba en el andén contrario. Pude haber escalado otras montañas. Pero no lo hice.

Escogí tu camino. Tomé la desviación que me llevaba a tu carretera. Navegué por el mismo mar que tú. Cogí el avión que me llevó a tu destino. Me senté en tu mismo vagón. Escalé las montañas que tu escalaste. Todo por estar junto a tí.

Te busqué entre densos bosques y me perdí. Te busqué en carretera y sufrí miles de accidentes. Te busqué en los siete mares y naufragué. Te busqué en el cielo y caí. Te busqué en cada parada del tren y fui atropellada. Te busqué en montañas y precipicios y resbalé. Pero aún así no desistí.

Subí a los árboles más altos que puedas imaginar. Continué conduciendo llena de cicatrices. Buceé hasta la superficie y nadé hasta divisar tierra. Abrí mi paracaídas segundos antes de chocar contra el suelo. Compré otro billete y volví a subir al tren. Conseguí aferrarme a los salientes de la pared montañosa. Luché cada segundo por verte de nuevo.
 

Llegué al final de la senda y ya te habían ido a buscar. Giraste hacia otra carretera y no pude dar marcha atrás. Echaste el ancla en la isla donde yo no podía pisar. Aterrizaste en la pista de emergencia para que yo no te viera. Bajaste en la parada anterior a la que tenía prevista. Escalaste la montaña que mis pulmones no pudieron soportar. Lo planeaste todo, planeaste dejarme atrás.

Intenté recuperarte, removí cielo, mar y tierra, pero no me dejaste.

domingo, 20 de febrero de 2011

Opuestos

El niño se opone al anciano.

El agua se opone al fuego.

El limpio se opone al marrano.

El gato se opone al perro.

La alegría se opone a la tristeza.

El verano se opone al invierno.

El cielo se opone a la tierra.

El sano se opone al enfermo.

La humedad se opone a la sequía.

El llanto se opone a la risa.

La soledad se opone a la compañía.

La muerte se opone a la vida.

La oscuridad se opone a la luz.

El caminante se opone al coche.

El norte se opone al sur.

El día se opone a la noche.

La lentitud se opone a la velocidad.

El frío se opone al calor.

El ateo se opone al cura.

La unidad se opone a la mitad.

El odio se opone al amor.

El sol se opone a la luna.

Tú te opones a mí.

Yo me opongo a tí.

Tú me atraes a mí.

Yo te atraigo a tí.

Todo se opone entre nosotros.

Necesitamos estar juntos

mas queremos estar separados.

Somos imanes pero somos opuestos.



Dame la llave del cielo

Mírame, ¿no me ves? Incluso un ciego podría darse cuenta de mi forma de mirar. Si te fijaras, te darías cuenta de que hoy, mis ojos brillan más que nunca. Hoy son de un azul casi transparente y solo desean encontrarse con los tuyos para recuperar su intenso color.


Bésame, ¿no lo deseas? Mis dulces labios, carnosos, rosados, se están agrietando poco a poco y los tuyos son los únicos que pueden sanarlos, tu saliva la única vaselina. Apriétalos, suavemente, apasionadamente contra los míos. Recibe mi acalorado beso, recibe todos mis secretos a través de mis labios.


Abrázame, ¿no quieres? Siente mis dedos en tu espalda y yo sentiré los tuyos. Traspasa a mi cuerpo todo el amor que esconde tu corazón. Siénteme en cada poro de tu piel. Eriza mi pelo al sentir tu aliento en mi cuello. Estréchame fuerte entre tus brazos, no me sueltes nunca más.


Acaríciame, ¿no puedes? Quiero sentir el cosquilleo en mi piel. Quiero sentir la magia que tus manos desprenden al tocarme. Si lo haces podré conseguir que con mi sonrisa aparezcan millones de mariposas en tu estómago, que te hagan vibrar de felicidad con su suave aleteo.


Ahora dame la llave del cielo y entraremos de la mano en él. Condúceme hasta la luna y soñemos desde allí. Colúmpiate conmigo en las estrellas y me deslizaré a tu lado por el arco iris. Léeme los cuentos que recitan las sirenas en el mar y traduciré para ti los susurros de las olas. Perdámonos en el fondo de los océanos para que nadie nos encuentre jamás. Protégeme del mundo. Que solo existamos tu y yo. Quiéreme hasta que el sol deje de aparecer por las mañanas. Ámame hasta el fin del mundo y hasta ese momento no ceses de hacer sonreír a mi corazón. No me dejes caer jamás de nuestra luna, hazme tuya para siempre.




sábado, 12 de febrero de 2011

Terminará el absurdo lamento

Ahora ya no hay más tiempo
por mucho que intente alargar,
sabemos que tiene que pasar,
los segundos salen corriendo.

El latido del sentimiento
dejará por fin de aletear,
la mente conseguirá olvidar,
borrará todo momento.

El corazón parece contento
de dejar al sufrimiento escapar,
las lágrimas dejar ir y abandonar,
recibir a este nuevo viento.

El adiós se acerca nada lento
inevitable de poder parar,
para nunca volverle a amar,
será duro el enfrentamiento.

Despido este tiempo turbulento
harto de noches para llorar,
sin ganas de tener que consolar,
asqueado del triste aburrimiento.

Ojalá el largo distanciamiento
logre mi vida tranquilizar,
no amarle poder confesar,
y afirmar que ya no miento.

Dejaré de lado el acercamiento
que me hace en sus ojos encallar,
con otros labios volveré a soñar,
proseguiré con otro y mejor cuento.

Recuperaré tanto desaliento
en esta batalla pienso ganar,
volveré con ilusión a zarpar,
con su desvanecimiento.

Espero que este acontecimiento
logre a este amor erradicar,
solamente un poco queda esperar,
terminará el absurdo lamento.





viernes, 11 de febrero de 2011

Tu castigo es sentir mi dolor

Hoy más que nunca me pregunto por lo que no pudo ser y pudo haber sido. Es el día perfecto para tenerte en la cabeza día y noche, para pensar en lo que podía haber significado la jornada y lo que no ha significado. ¿Sientes cómo el dolor corre por mis venas?

Nunca digas que fui yo la que no tuvo ganas de seguir, nunca digas que yo lo impedí. Si esto no continuó fue porque tú no quisiste. No digas que estás triste porque la única que tiene derecho a sentirse así soy yo. ¿Sientes cómo el dolor corre por mis venas?

Caminé sola por un largo camino de espinas, representé las más oscuras sombras de la noche, coloreé la vida de un gris apagado, sembré mi llanto en cada campo, derramé una lágrima por cada estrella y hoy, he llegado hasta aquí. ¿Sientes cómo el dolor corre por mis venas?

Hoy la tierra se halla en el mismo punto en el que se encontraba el pasado once de febrero. Sí, ha pasado un año desde que te pronuncié mi primer te quiero. Desde ese día, no ha habido ni uno solo en que no haya pensado en ti. ¿Sientes cómo el dolor corre por mis venas?

Fueron días felices, grandiosos. Días llenos de besos, de caricias y abrazos... días llenos de amor. El día once era el día más bello del mes para mí... hoy daría lo que fuera por hacerle desaparecer del calendario. Ojalá al diez le siguiera el doce. Ojalá a enero le siguiera marzo. ¿Sientes cómo el dolor corre por mis venas?

Aún no me puedo creer cómo han podido pasar tantas cosas en un solo año. Aún no he llegado a comprender cómo mi corazón es capaz de odiar y amar al mismo tiempo. La rabia enciende mis palabras cuando hablo de ti. ¿Sientes cómo el dolor corre por mis venas?

Sin embargo, el dolor poco a poco se va disipando y va afectando menos a mi corazón. Por el contrario, tú te estás dando cuenta de que no puedes vivir sin mi, y hoy tu conciencia te ha pesado más que nunca. Te has percatado de que me necesitas y mejor aún, sabes que me amas, lo que hace a tu error más inmenso si cabe. ¿Sientes cómo el dolor corre por tus venas?

Ahora que sufres como yo, has entendido el verdadero significado de la palabra amar. ¿Sabes? No hay mejor castigo que sentir en primera persona el dolor que le causaste al otro. Tus castigo ahora es sufrir como lo hice yo. Tu castigo es sentir mi dolor en ti. ¿Sientes cómo el dolor corre por tus venas?






miércoles, 9 de febrero de 2011

Las dos felicidades

Chiquillo, te invito a reflexionar un ratito, cuélate en mi pensamiento. En este mundo existen dos tipos de felicidad:

Una es la falsa, la corta, la momentánea. Esa que parece tan fácil de conseguir, que nos tienta a tocarla, a vivirla, a sentirla... Esos pequeños instantes de alegría que pueden durar incluso meses. Pero, ¿qué son unos meses en comparación con toda una vida? Nada. Simples recuerdos de sonrisas. Cortos pero intensos placeres. Esa es la felicidad por la que no hay que luchar, la que nos engaña a todos alguna vez en la vida.


Y luego está la verdadera, la longeva, la eterna. Esa que es tan difícil de obtener, por la que luchas en tu vida. La meta de todos tus objetivos. Aquella por la que has creado tus valores y principios. Todos tus esfuerzos e ilusiones para llegar a ella. Pero, ¿tiene su recompensa no? Es para siempre, dulce y a su vez escalofriante. Eterna, satisfactoria...


Y ahora, hablemos de ti. Tú te has dejado engañar y has escogido el camino fácil justo cuando tenías la eternidad en la palma de tu mano... pero la aplastaste sin compasión. Está bien, acepto tu decisión. Ahora vives en tu nube de algodón, pero pronto tendrás que bajar de ella y te arrepentirás. Lamentarás no haberte esforzado un poco más. Estarás decaído y triste. Te lo di todo y lo rechazaste. Te ofrecí la gloria y sin saberlo escogiste la derrota. Traspasé mi felicidad a tu alma y cerraste la puerta para no dejarla pasar. ¿Creíste que no la ibas a necesitar? Pero que ignorante y soñador puede ser el ser humano, ¿verdad chiquillo? Te hundirás, pero esta vez no estaré yo para hacerte emerger. Me he cansado de esperar y sufrir. Voy a buscar mi felicidad, pero no voy a escoger tu camino. No pienso seguir tus pasos, porque yo soy más inteligente que tú. Y cuando consiga todo lo propuesto seré la mujer más feliz del mundo.

 
Porque voy a buscar la verdadera felicidad. La eterna. Mi felicidad, y lo haré contigo o sin ti, pero te garantizo que LA ENCONTRARÉ. 


 

Dime si estoy loca


Dime si estoy loca
si cada vez que te veo
quiero volver a besar tu boca.

Dime si estoy loca

si te imagino con ella
y me pongo histérica.

Dime si estoy loca

si los recuerdos no se fueron
con aquella ventisca.

Dime si estoy loca

si me cruzo contigo y pienso
que ojalá yo fuera una roca.

Dime si estoy loca

si aún te miro
y tu sonrisa me trastoca.

Dime si estoy loca

si me enfado y lloro
cuando piensas en otra.

Dime si estoy loca

si te miro a los ojos
y me atraviesa una estaca.

Dime si estoy loca

si huelo tu perfume
y mi alma se siente hueca.

Dime si estoy loca

si sin querer me rozas
y me vuelvo agónica.

Dime si estoy loca

si te digo que aún te quiero
de forma ilógica.
 


 

lunes, 7 de febrero de 2011

Quisiera

Quisiera poder confiar. Quisiera lanzarme al vacío y tener la certeza de que tú me recogerás. Quisiera adentrarme en un túnel oscuro sabiendo que tú encenderás una luz al otro lado. Quisiera tirarme a un mar en tempestad y tener la certeza de que tú te tirarás al agua a rescatarme.


Tus besos eran el oxígeno que yo necesitaba para respirar. Tus abrazos la burbuja que me protegía. Tus caricias el agua que saciaba mi sed. Tus palabras el único alimento que me quitaba el hambre. Tus ojos los luceros que mantenían a flote mi esperanza. Tu cuello la fuente de mi pasión. Tus manos mi complemento preferido.


Retorno a aquellos días y daría lo que fuera por volverlo a vivir. Los trenes solo pasan una vez en la vida y el mío ha querido regresar a mi estación. Sin embargo, mi felicidad y mi problema vienen de la mano, porque el tren que vuelve es el que hace tiempo atropelló a mi corazón. La única forma de recomponer los trocitos que se quedaron en el andén es volver a sentir la confianza que un día logré perder.


Por otra parte, ¿merece la pena arriesgar por algo que ya conseguí pasar? No lo sé, quizás sí o quizás no. En mi cabeza ya no hay claridad, solo una gran niebla de dudas. Quisiera despertarme una mañana y no oír tu voz otra vez. Quisiera aprender a soñar con otros labios, con otras manos... ¡pero no puedo! ¿Por qué? ¿Por qué no se acaba ya? ¿Por qué has de volver cuando todo parecía terminar? ¿Por qué ha de ser el destino tan caprichoso?


Me resulta tan complicado pedirte que te marches... no quiero, no quiero hacerlo... ¿pero cómo tener la certeza de que no me vas a fallar de nuevo? Jamás la tendré, por ello necesito confiar... ¡pero tampoco puedo hacer eso! Siento impotencia... tengo en mis manos la decisión y sin embargo no la quiero tomar.


Si te pido que te vayas, que te marches, que desaparezcas de mi vida, que te alejes... entiende que en realidad yo no quiero perderte...

domingo, 6 de febrero de 2011

Nadie me preguntó

Nadie me preguntó
si quería volverme loca
y quedarme tonta
cuando tu corazón saltó.

Nadie me preguntó

si yo quería
estar en tu vida
y convivir con tu amor.

Nadie me preguntó

si mil veces al día
a mi me gustaría
pensar en tu acción.

Nadie me preguntó

si estaría contenta
si me alcanzaba la flecha
con la que cupido apuntó.

Nadie me preguntó

si mi ser aguantaría
tanta tontería
por un solo varón.

Nadie me preguntó

¿quieres enamorarte?
¿quieres amarle?
pero aun así sucedió.

 

Los últimos segundos del día


Una vez más, en la noche, en la oscuridad de mi habitación, mis labios vuelven a susurrar tu nombre. Es el momento del día más temido, porque siempre vuelves y tu sonrisa perfora mi alma. Mis ojos, vencidos por el cansancio de este último día, vuelven a derramar lágrimas sobre la almohada. Entonces, aparecen los recuerdos, cada uno de ellos, ordenados, con todo detalle. Nunca falta nada, desde la primera palabra hasta el último beso. Mi subconsciente vuelve a jugar con los sentimientos. Imagino otra vez nuestro mañana, imagino hasta el último segundo de mi vida junto a ti; Con arrugas en la frente y el pelo canoso y tú a mi lado cogiendo mi mano, susurrándome un "te quiero mi amor". Imagino que lo último que veo antes de morir es tu profunda mirada... tu pupila en la mía. Me duele imaginar que en una noche como la de hoy, podrías haber dormido a mi lado, regalándome cada beso y cada aliento para darme tu calor. Me hubiera gustado despertar cada mañana y encontrarte a ti como primera imagen del día. Pero nunca se harán realidad todos estos sueños, por eso odio estos últimos segundos del día. Mi alma siempre te recuerda y te añora. Llora por ti, por mí, por un "nosotros" que no volverá a ser pronunciado. Mañana será otro día, pero estos últimos segundos, en los que mi alma vaga dolorosamente por la frontera de los sueños, volverán a repetirse. Porque estos últimos segundos son, sin duda, los que más cuestan.

jueves, 3 de febrero de 2011

Baja de tu nube.

Sé que la vida
es mucho mejor desde allí.
No te lo paro de decir,
pero si no te fijas
te vas a arrepentir.

Baja de ahí
que si no el golpetazo
desde esa nube infantil
será peor que un sartenazo.

Está muy bien el arco iris
para de vez en cuando
conseguir sonreír.
Pero no creando
un mundo irreal
para fingir
e intentar sobrevivir.

Aterriza,
sé una persona normal
que si no la ceniza
te consumirá de forma infernal.

El mundo no está en tu contra,
tú estás en contra del mundo,
y por medio de la mofa
solo verás todo oscuro.

Estás aquí,
hazte querer
porque poco vas a conseguir
con ese egocentrismo de mala fe.

Hazme caso,
no te conviene
pero si quieres hacerte el macho
malas consecuencias tiene.

Si quieres avanzar solo
adelante, nadie lo impide
pero actuar de ese modo
nada bueno concibe.


La belleza de las estrellas

Piensa en la palabra estrella, no sé si lo compartirás conmigo, pero me parece un término verdaderamente bello.
No me refiero a ser famoso y salir a la calle y sentir que un millón de flashes maravillosos quieren captar la hermosura de tu rostro o la perfección de tu cuerpo. No, no es eso.

Una estrella es algo que todos nosotros querríamos ser. Dar luz cuando la oscuridad se haya apoderado de todo. Sentir calor en los momentos de soledad. Ser lo más bello que alguien puede contemplar en una noche de verano. Que un niño se acueste pensando que en la segunda estrella a la derecha y todo recto hasta el amanecer le espera un nuevo mundo donde vivir mil aventuras.


DEJA VOLAR TU IMAGINACIÓN. Piensa que eres una brillante estrella, preciosa, que nadie puede apagar. Piensa en ser una estrella fugaz, pasar por la vida de mucha gente y nutrirte con algo bueno de cada uno. Siente que eres libre, que puedes caer donde quieras. Que hagas lo que hagas, a los ojos de los demás todo será precioso. Incluso te pedirán un deseo cuando te contemplen. ¿Nunca has pedido un deseo a una estrella fugaz? Seguro que sí. Cuando lo pediste, lo hiciste de corazón, desde la inocencia y el silencio. Nunca deseaste tanto algo como lo que le pediste a aquella estrella. Si fueras una estrella te sentirías feliz de que confiaran de esa forma en ti ¿verdad?


Hoy tu puedes ser una estrella, ábrete a los demás, luce como si fuera el día más feliz de tu vida y alumbra en la oscuridad de los demás. Da el calor de tu abrazo y de tus palabras a quienes están dolidos o preocupados. Cumple tus sueños y deja los deseos para el resto de las estrellas que se encuentran en tu vida, esos amigos, esos padres, esa gente que te quiere, que son las estrellas que forman la constelación de tu entorno, de tu vida.


Si hoy puedes ser una estrella, NO LO DEJES PASAR.

FELIZ DÍA ESTRELLA :) 

 

miércoles, 2 de febrero de 2011

Olvidar




Creer que todo está pasado
que todo está controlado.
Fingir que no todo está perdido
que este barco ya no está hundido.
Conseguir que lo creado
no vuelva a ser contaminado.
Entender que el amor surgido
no debe seguir encendido.
Decir que el dolor ha terminado
y la historia ha finalizado.
Acallar el ruido surgido
olvidar nuestro olvido.
Derribar el futuro pensado
olvidar que por mi fuiste amado.
Consumir el llanto escondido
y cicatrizar el corazón herido.

Ojos, olvidad su rostro.

Boca, olvida sus besos.
Manos, olvidad su cuerpo.
Nariz, olvida su olor.
Oídos, olvidad su voz.

Si tan sencillo fuera

olvidar la vida entera
aunque sienta que me muera
quemaría en una hoguera
toda la ceguera
que hace que aún te quiera.



 

Perdí el sentido de la vida

¿Quién provocará mi sonrisa cuando solo tenga ganas de llorar?
¿Quién me dirá que mis ojos le hacen competencia a cualquier amanecer?
¿Quién retirará los mechones de pelo de mi cara con tanta dulzura?
¿Quién hará que mis ojos brillen las veinticuatro horas del día?
¿Quién escribirá tan preciosas palabras simplemente por oír los latidos de mi corazón?
¿Quién acariciará mi piel con la ternura que él utilizaba?
¿Quién besará mis labios colocándome a la altura de las estrellas?
¿Quién me hará volar por el cielo por un simple roce de manos?
¿Quién será el que respire te quieros junto a mí?
¿Quién me dirá que soy lo que más le importa en el mundo?
¿Quién será la persona que me diga que solo yo doy sentido a su vida?
¿Quién querrá escuchar mis sueños?
¿Quién me hará sentirme deseada de ese modo?
¿Quién aceptará mi forma de ver la vida?
¿Quién se enamorará de mi personalidad así?
¿Quién sabrá reírse conmigo como lo hizo él?


A veces siento que después de él no volverá a haber nada.

A veces siento que mi corazón no podrá resistir otra tormenta como esta.
A veces me miro al espejo y no veo más que imperfección por doquier.
A veces miro mi reflejo y pienso que solo él supo ver lo que había en mí.
A veces pienso que nadie sabrá quererme como merezco.


Él lo era todo, pero yo no fui bastante.

Él buscó lo que no había en mí en otra mujer.
Él encontró todo el sentido a la vida y yo le perdí.
Él quería vivir cada día más y yo cada día quería vivir menos.
Y así, poco a poco, se fue muriendo la ilusión de volver a sentir.
Cuanto más lo pienso, más difícil veo que alguien quiera acercarse a mí.
Cuanto más lo pienso, más difícil veo que alguien se enamore de mí. 

 

martes, 1 de febrero de 2011

Sin ti no soy nada

Niñas pequeñas
compartiendo muñecos
soplando velas juntas
estamos como cencerros.

Revoltosas niñas

la una y la otra
indomables locas
no se nos agotan las pilas.

Compañeras de risas

tonterías innumerables
si se nos cruzan los cables
ten cuidado donde pisas.

Consejo tras consejo

complicidad por donde miras
cómplices de vidas
todo un privilegio.

Personalidades distintas

siempre divertidas
unidas fuertes defensoras
y de enemigos cazadoras.

Somos chicas

somos primas
somos mucho más que eso
somos AMIGAS. 


 Gracias por ser la prima que todo el mundo querría tener.

Cobarde

Antes era capaz de describirte de mil formas distintas. Palabras y más palabras llenas de vida y amor... Todo un universo abierto ante mi, preparado para soñar contigo, para mirarte a los ojos y decirte lo mucho que te quiero.

Ahora solamente hay una palabra que bombardea tu rostro cada vez que lo imagino. Una que describe tu debilidad, tu felicidad momentánea. Una que dice el estado de tu mente, de tu inmadurez...

Cobarde, eso es. Eres un cobarde que no ha sabido mantener sus promesas. Un cobarde que promete el cielo para destruirlo y esconder la cara. Un cobarde que ni a kilómetros de distancia se atreve a decir la verdad.

Tengo la impresión de que no te conozco y que nunca lo he hecho. Junto a ti pasé mis mejores días, ahora entiendo que malgasté mis horas con un completo desconocido. Tu nombre me inspira desprecio, tan bipolar.... Infantil, erróneo... y a pesar de todo el amor es tan tonto que todo lo perdona. Te quiero aún, pero no pienso derrumbarme más, voy a resistir y el día que te vuelva a ver buscaré tu mirada. Vete creando una gran fortaleza, porque la vas a necesitar. Aunque también es cierto que no importa cómo la construyas, porque la voy a destruir. Cueste lo que cueste. Te las tendrás que ingeniar para mantenerme la mirada, cara a cara.

 
Porque como agaches la cabeza solo habrá una palabra para describirte: COBARDE. 


lunes, 31 de enero de 2011

Ya no recuerdo

Ya no recuerdo sus besos
ni de lo que sentía con sus caricias
ni del tacto de su cuerpo con mis dedos.

Ya no recuerdo sus sonrisas
ni de lo que sentía al enlazar nuestras manos
ni del tacto de nuestras caderas unidas.

Ya no recuerdo sus ojos
ni de lo que sentía al sentir su aliento
ni del tacto de sus labios en los míos.

Ya no recuerdo nuestro cuento
ni de lo que sentía al decirle te quiero
ni del tacto de su beso en mi cuello.

Ya no recuerdo el tiempo eterno
ni de lo que sentía al decirle adiós
ni del tacto de su pelo en mi sueño.

Ya no recuerdo esos suspiros
ni de lo que sentía en su presencia
ni del tacto de los dos cuerpos.

Ya no recuerdo el olor de su fragancia
ni de lo que sentía al escuchar te amo
ni del tacto del amor y su esencia.

Tan solo recuerdo unas pocas palabras
lo que sentía en mi conciencia
del tacto de las sombras.

Tan solo recuerdo mi triste alma
lo que sentía en su ausencia
del tacto de la melancólica lágrima.



Sale el sol, no me falles.

¡Por fin!

Estaba hartísima de todo esto, y por fin se acabó. ¿Tan difícil era decir lo siento? ¿Tan complicado era bajar del burro y reconocer que hiciste mal? No, no lo era, ¡pero es que eres tan cabezota! Supongo que no tengo que intentar comprenderlo, eres así y ya está. Lo que tu viste normal yo lo vi al revés y así siempre... Me alegro de que hayas entendido mi postura, mis sentimientos, mi dolor... me alegro de poder haber oído de una vez por todas tus disculpas.


Después de tantos días he podido contemplar el sol porque te he sentido arrepentido. Todo comienza a tener sentido de nuevo. Tu eres lo que más he querido en este mundo, pero me clavaste una espina gigante en el corazón. Esa espina, le ha envenenado y sinceramente, ya no sé lo que siento por ti. Muchos pensarán que soy idiota, pero creo que en la vida todo el mundo merece una segunda oportunidad, incluso tú, que has llegado a matarme en vida. Te perdono todo, empecemos de cero.


Los dos queremos dejar nuestros errores a un lado y seguir, pero ambos sabemos que nunca podrá volver a ser igual. Me dices que me sigues queriendo, pero después de lo que ha llovido no puedo creerte. Hubo un tiempo en que me lanzaba a tus brazos sin pensarlo, sin buscar consecuencias, era una confianza ciega en ti. Hoy, no puedo actuar igual, la verdad es que la decisión que hemos adoptado es la mejor. Ojalá podamos llegar a ser grandes amigos y pasárnoslo bien otra vez. Hoy, te doy de nuevo mi voto de confianza, y no te puedo negar que tengo miedo a enamorarme de ti tanto como lo estuve en su día. Tengo miedo a que me vuelvas a hacer daño, pero mi corazón quiere correr ese riesgo...


Todavía te necesito, pero haces que me sienta hecha un lío. Estoy muy feliz de que todo haya acabado así, por lo menos hay una intención positiva entre nosotros, y después de la gran tormenta por la que hemos tenido que pasar, es la mejor situación en la que podemos encontrarnos... pero tengo miedo, mucho miedo. Espero que esto sea el comienzo de una nueva era para nosotros, solo te pido que por favor, NO ME FALLES.

 

domingo, 30 de enero de 2011

Tú, aquel que siempre ha estado en mi vida
pero desapercibido,
escondido en mi camino.

Tú, el que saludaba al pasar,
pero nunca llegué a pensar
que para mí, serías mucho más.

Solo puedo decirte que recuerdo aquel abrazo,
ese que me hizo sentirme protegida del mundo entero,
el que eliminó mis problemas por completo.
Tú, el que con aquella sonrisa me transportaba al cielo,
el que me hizo feliz con aquel te quiero.

Solo puedo explicarte que ese beso robado,
el primero que sellaron nuestros labios,
me hizo tuya para siempre.

Tú, la persona que con ternura cogió mi mano,
el que me llevó a tres metros sobre el cielo,
el que me cautivó con su forma de mirar.

Tú, que te has ganado mi corazón,
¿qué puedo decirte?
Solamente, que tú eres lo que yo más quiero.

Para ti con todo mi amor, en ti ya desaparecido.

Aquí estoy yo: TIEMBLA

Diecinueve de noviembre de 2010. Un simple viernes para muchos. Calles prácticamente vacías, pues los jóvenes se encuentran estudiando en sus casas dado que es época de exámenes. Es un día muy poco apetecible: Llueve, el pelo se encrespa por la humedad y a las seis de la tarde ya es de noche. Tan solo los edificios, las palomas, las farolas y los pocos transeúntes que caminaban por estas tierras castellanas han sido testigos, en la ignorancia, de mi transformación.

Hemos vuelto a vernos, pero hoy ha sido distinto, ya no se ha disparado mi corazón al mirarte. Lo siento chato, pero no me mereces. Mírame si quieres y arrepiéntete, sufre como lo he hecho yo. Hoy, soy otra mujer. Una mujer atractiva con un vestido de punto y un cinto negro ceñido a la estrecha cintura, leggins ajustados para marcar las curvas de las piernas y botas negras hasta las rodillas. Abrigo rojo pasión y una melena castaña ondeada por el viento. Raya de ojos color negro carbón, resaltando un iris color cielo. Sí, esa soy yo. Las baldosas de la calle temblaban con el sonido de mi taconeo, el único que rompía el silencio. Los charcos se evaporaban al sentir mi mirada de fuego. Sí, hoy tengo la autoestima demasiado alta, pero ¿sabes la satisfacción que he sentido al mirarme en un charquito y ver el reflejo de una mujer segura de sí misma? Ha sido un momento que no tiene precio. Algunos de los pocos jóvenes que salían de sus casas me han mirado y más de uno, incluso piropeado. Casi casi he podido leer sus mentes, sé que me han observado hasta que he doblado la calle, no se han podido resistir a mi penetrante mirada. Sí, hoy me he sentido deseada, fuerte, atractiva, hacía mucho, pero que mucho tiempo, que no experimentaba todo esto. Si tú lo hubieras observado te habrías sentido muy celoso, créeme. Pero se siente, has perdido la oportunidad de tenerme sola para ti.


Sí, hoy voy pisando fuerte otra vez y nadie va a conseguir quebrantar mi sonrisa de nuevo. Solo te puedo decir una cosa: TIEMBLA. 



sábado, 29 de enero de 2011

Escapar de ti



Otoño marchito,
sin ganas
tiempo infinito
para pensar en tus trampas.

No me miras
ni te atreves,
en mi presencia no respiras
porque si no mueres.

Cuánta indecencia
presenta tu alma
y tu gran indiferencia
aparenta calma.

Una calma inexistente
porque por dentro
en tu espaciosa mente
escondes algo siniestro.

No arrepentirte
es inhumano,
¿cómo debes sentirte?
como un extraño.

Todo el daño causado
me hace incapaz,
tu orgullo me ha dañado
y ahora quiero vivir en paz.

Me quiero alejar
escapar de ti
poder caminar
vivir sin ti.

Yo no quiero borrar
y tampoco olvidar,
solo quiero libertad
para poderme marchar.











No hay corazones de repuesto

 
Después de todos estos meses reflexionando, día tras día, he llegado a una conclusión: ¡AL CUERNO LOS PROBLEMAS!
 

Hasta el infinito y más allá estaba de todas las chorradas que se me pasaban por la cabeza. Hoy he decidido que voy a vivir al margen de ti. Si algún día te da la gana hacerme caso o decirme algo que merezca la pena serás bienvenido, pero hoy paso de T O D O. Creo en segundas oportunidades, pero me he planteado una cuestión, si algo tiene que volver a surgir surgirá, y si no tiene que surgir no surgirá. De los millones de personas que hay en este mundo alguien merecerá la pena, digo yo. Si hay alguien capaz de aguantarte a ti, ¡tiene que haber tropecientas personas que me aguanten a mi! Ya no me importa nada en lo que a ti se refiere. 

 Anoche, mientras escuchaba música con los ojos cerrados, derramé la última lágrima y seguidamente una sonrisa iluminó mi cara. Me prometí "se acabaron los malos ratos". Ignórame como has hecho hasta ahora, haz como que nunca pasó nada. Yo no tengo ningún cargo de conciencia, sin embargo tú sí. Si algún día te atreves a mirarme a los ojos y contarme toda la verdad la recibiré con los brazos abiertos, mientras tanto, continúa así si te da la gana. Finge que te resbala que no te hable, pero sé perfectamente que odias esta situación y que me sigues queriendo. Lo sé, lo puedo ver en la forma en la que "fugazmente" me miras. Sigue actuando como un niño pequeño, sigue construyendo una muralla a tu alrededor. Aquí pasa una cosa, tu vida está estancada desde que me dejaste y no sabes por donde salir. 

Ya no te miras igual, finges ser lo que no eres, intentas ser el que eras antes pero no lo consigues. Si no sales de ahí es porque no quieres, pero una cosa te digo, sigue estancado, parece que te gusta, pero a mí no me vas a estancar. Hay bolígrafos de repuesto, ruedas de repuesto, bombillas de repuesto... pero en esta vida NO HAY CORAZONES DE REPUESTO, y el mío ha decido dejar de sentir por ti. Si consigues salir avísame, pero ahora la que debe seguir soy yo. Hoy, la felicidad está de mi lado. 



 "Caer está permitido, levantarse es obligatorio"