"Escribir es la manera más profunda de leer la vida" Francisco Umbral


No se es poeta por saber leer, ni renombrado escritor por saber escribir. Los grandes hombres son los que saben, se proponen metas, se esfuerzan y las alcanzan.

sábado, 29 de enero de 2011

No hay corazones de repuesto

 
Después de todos estos meses reflexionando, día tras día, he llegado a una conclusión: ¡AL CUERNO LOS PROBLEMAS!
 

Hasta el infinito y más allá estaba de todas las chorradas que se me pasaban por la cabeza. Hoy he decidido que voy a vivir al margen de ti. Si algún día te da la gana hacerme caso o decirme algo que merezca la pena serás bienvenido, pero hoy paso de T O D O. Creo en segundas oportunidades, pero me he planteado una cuestión, si algo tiene que volver a surgir surgirá, y si no tiene que surgir no surgirá. De los millones de personas que hay en este mundo alguien merecerá la pena, digo yo. Si hay alguien capaz de aguantarte a ti, ¡tiene que haber tropecientas personas que me aguanten a mi! Ya no me importa nada en lo que a ti se refiere. 

 Anoche, mientras escuchaba música con los ojos cerrados, derramé la última lágrima y seguidamente una sonrisa iluminó mi cara. Me prometí "se acabaron los malos ratos". Ignórame como has hecho hasta ahora, haz como que nunca pasó nada. Yo no tengo ningún cargo de conciencia, sin embargo tú sí. Si algún día te atreves a mirarme a los ojos y contarme toda la verdad la recibiré con los brazos abiertos, mientras tanto, continúa así si te da la gana. Finge que te resbala que no te hable, pero sé perfectamente que odias esta situación y que me sigues queriendo. Lo sé, lo puedo ver en la forma en la que "fugazmente" me miras. Sigue actuando como un niño pequeño, sigue construyendo una muralla a tu alrededor. Aquí pasa una cosa, tu vida está estancada desde que me dejaste y no sabes por donde salir. 

Ya no te miras igual, finges ser lo que no eres, intentas ser el que eras antes pero no lo consigues. Si no sales de ahí es porque no quieres, pero una cosa te digo, sigue estancado, parece que te gusta, pero a mí no me vas a estancar. Hay bolígrafos de repuesto, ruedas de repuesto, bombillas de repuesto... pero en esta vida NO HAY CORAZONES DE REPUESTO, y el mío ha decido dejar de sentir por ti. Si consigues salir avísame, pero ahora la que debe seguir soy yo. Hoy, la felicidad está de mi lado. 



 "Caer está permitido, levantarse es obligatorio"

6 comentarios:

Marco Ramírez dijo...

Wow!!!

Estas palabras que ahora has vertido sobre esta pantalla son tan bellas y profundas, me identifico con ellas, porque, creo, estoy haciendo lo mismo.

Gracias por compartirlo.

Saludos y mis mejores deseos.

Cualquier cosa que necesites, estoy aquí para ayudarte; solo tienes que pedirlo y si puedo ayudarte lo haré.

Magdalena dijo...

Gracias, gracias, mil gracias. Está escrito desde el corazón...

Muchísimas gracias Marco, lo mismo digo.

(`*•.¸ •๋● Àńĭ •๋●¸.•*´) dijo...

Sabes? recuerdo la primera vez que lo lei en la pagina y lo unico que no se me olvida es el titulo y espero que nunca se me olvide.
Ese dia necesitaba leer algo asi =)

Saludos!!

Magdalena dijo...

Anicielo, me encanta escribir, pero nunca llegué a pensar que le pudiera servir de ayuda a alguien... Me alegra muchísimo que "involuntariamente" yo te ofreciera algo de la ayuda que tú necesitabas.

Un beso =)

Anónimo dijo...

Hola Magdalena:

Te prometí que visitaría tu web y aquí estoy. He leído varias cosas y me gusta lo que me encuentro, pero este relato, "Aquí estoy: TIEMBLA" y "No me falles" me han llamado la atención por su fuerza, su claridad. Independientemente de lo que cuentas, un desamor, me encanta cómo lo dices, demuestras lo que sientes, se ve. Por supuesto que hay que dejar las cosas claras y tu así las muestras. Al leer esto he recordado un poema de una mujer que leí hace mucho. Lo he buscado y aquí lo copio. Está sacado de un libro titulado "La verdadera historia de los hombres". Es un libro compuesto por poemas de varias mujeres:
INVITACIÓN AL OLVIDO SIN CULPA

Me he arrancado el corazón
y lo he puesto al trasluz,
así, con mis propias manos,
estaba roto, muy roto, y calvo, claro.
Lo he pesado y lo he medido,
más o menos mi puño
y uns doscientos cincuenta gramos,
es un buen filete, he pensado.
Así que me he hecho un sofrito,
con su aceite, su cebollita, tomate
me he apañado una botella de vino
y me lo he merendado.
Me he quitado un peso de encima
y ya no me duele nada ¿saben?,
de modo que pueden olvidarse de mí si quieren,
mentirme, fallarme, dejarme plantada,
decirme que no me quieren ver:
ya no hay nada que puedan romperme.

Carmen Beltrán Faces.

Seguiré paseando por aquí, es un placer.

Catorce.

Magdalena dijo...

Catorce! No sabía de quien era este comentario, qué bien que te hayas pasado por aquí =)

Este poema que me has puesto es maravilloso... la verdad es que no me lo esperaba así.

Muchas gracias catorce. Un beso.