"Escribir es la manera más profunda de leer la vida" Francisco Umbral


No se es poeta por saber leer, ni renombrado escritor por saber escribir. Los grandes hombres son los que saben, se proponen metas, se esfuerzan y las alcanzan.

domingo, 20 de febrero de 2011

Opuestos

El niño se opone al anciano.

El agua se opone al fuego.

El limpio se opone al marrano.

El gato se opone al perro.

La alegría se opone a la tristeza.

El verano se opone al invierno.

El cielo se opone a la tierra.

El sano se opone al enfermo.

La humedad se opone a la sequía.

El llanto se opone a la risa.

La soledad se opone a la compañía.

La muerte se opone a la vida.

La oscuridad se opone a la luz.

El caminante se opone al coche.

El norte se opone al sur.

El día se opone a la noche.

La lentitud se opone a la velocidad.

El frío se opone al calor.

El ateo se opone al cura.

La unidad se opone a la mitad.

El odio se opone al amor.

El sol se opone a la luna.

Tú te opones a mí.

Yo me opongo a tí.

Tú me atraes a mí.

Yo te atraigo a tí.

Todo se opone entre nosotros.

Necesitamos estar juntos

mas queremos estar separados.

Somos imanes pero somos opuestos.



Dame la llave del cielo

Mírame, ¿no me ves? Incluso un ciego podría darse cuenta de mi forma de mirar. Si te fijaras, te darías cuenta de que hoy, mis ojos brillan más que nunca. Hoy son de un azul casi transparente y solo desean encontrarse con los tuyos para recuperar su intenso color.


Bésame, ¿no lo deseas? Mis dulces labios, carnosos, rosados, se están agrietando poco a poco y los tuyos son los únicos que pueden sanarlos, tu saliva la única vaselina. Apriétalos, suavemente, apasionadamente contra los míos. Recibe mi acalorado beso, recibe todos mis secretos a través de mis labios.


Abrázame, ¿no quieres? Siente mis dedos en tu espalda y yo sentiré los tuyos. Traspasa a mi cuerpo todo el amor que esconde tu corazón. Siénteme en cada poro de tu piel. Eriza mi pelo al sentir tu aliento en mi cuello. Estréchame fuerte entre tus brazos, no me sueltes nunca más.


Acaríciame, ¿no puedes? Quiero sentir el cosquilleo en mi piel. Quiero sentir la magia que tus manos desprenden al tocarme. Si lo haces podré conseguir que con mi sonrisa aparezcan millones de mariposas en tu estómago, que te hagan vibrar de felicidad con su suave aleteo.


Ahora dame la llave del cielo y entraremos de la mano en él. Condúceme hasta la luna y soñemos desde allí. Colúmpiate conmigo en las estrellas y me deslizaré a tu lado por el arco iris. Léeme los cuentos que recitan las sirenas en el mar y traduciré para ti los susurros de las olas. Perdámonos en el fondo de los océanos para que nadie nos encuentre jamás. Protégeme del mundo. Que solo existamos tu y yo. Quiéreme hasta que el sol deje de aparecer por las mañanas. Ámame hasta el fin del mundo y hasta ese momento no ceses de hacer sonreír a mi corazón. No me dejes caer jamás de nuestra luna, hazme tuya para siempre.




sábado, 12 de febrero de 2011

Terminará el absurdo lamento

Ahora ya no hay más tiempo
por mucho que intente alargar,
sabemos que tiene que pasar,
los segundos salen corriendo.

El latido del sentimiento
dejará por fin de aletear,
la mente conseguirá olvidar,
borrará todo momento.

El corazón parece contento
de dejar al sufrimiento escapar,
las lágrimas dejar ir y abandonar,
recibir a este nuevo viento.

El adiós se acerca nada lento
inevitable de poder parar,
para nunca volverle a amar,
será duro el enfrentamiento.

Despido este tiempo turbulento
harto de noches para llorar,
sin ganas de tener que consolar,
asqueado del triste aburrimiento.

Ojalá el largo distanciamiento
logre mi vida tranquilizar,
no amarle poder confesar,
y afirmar que ya no miento.

Dejaré de lado el acercamiento
que me hace en sus ojos encallar,
con otros labios volveré a soñar,
proseguiré con otro y mejor cuento.

Recuperaré tanto desaliento
en esta batalla pienso ganar,
volveré con ilusión a zarpar,
con su desvanecimiento.

Espero que este acontecimiento
logre a este amor erradicar,
solamente un poco queda esperar,
terminará el absurdo lamento.





viernes, 11 de febrero de 2011

Tu castigo es sentir mi dolor

Hoy más que nunca me pregunto por lo que no pudo ser y pudo haber sido. Es el día perfecto para tenerte en la cabeza día y noche, para pensar en lo que podía haber significado la jornada y lo que no ha significado. ¿Sientes cómo el dolor corre por mis venas?

Nunca digas que fui yo la que no tuvo ganas de seguir, nunca digas que yo lo impedí. Si esto no continuó fue porque tú no quisiste. No digas que estás triste porque la única que tiene derecho a sentirse así soy yo. ¿Sientes cómo el dolor corre por mis venas?

Caminé sola por un largo camino de espinas, representé las más oscuras sombras de la noche, coloreé la vida de un gris apagado, sembré mi llanto en cada campo, derramé una lágrima por cada estrella y hoy, he llegado hasta aquí. ¿Sientes cómo el dolor corre por mis venas?

Hoy la tierra se halla en el mismo punto en el que se encontraba el pasado once de febrero. Sí, ha pasado un año desde que te pronuncié mi primer te quiero. Desde ese día, no ha habido ni uno solo en que no haya pensado en ti. ¿Sientes cómo el dolor corre por mis venas?

Fueron días felices, grandiosos. Días llenos de besos, de caricias y abrazos... días llenos de amor. El día once era el día más bello del mes para mí... hoy daría lo que fuera por hacerle desaparecer del calendario. Ojalá al diez le siguiera el doce. Ojalá a enero le siguiera marzo. ¿Sientes cómo el dolor corre por mis venas?

Aún no me puedo creer cómo han podido pasar tantas cosas en un solo año. Aún no he llegado a comprender cómo mi corazón es capaz de odiar y amar al mismo tiempo. La rabia enciende mis palabras cuando hablo de ti. ¿Sientes cómo el dolor corre por mis venas?

Sin embargo, el dolor poco a poco se va disipando y va afectando menos a mi corazón. Por el contrario, tú te estás dando cuenta de que no puedes vivir sin mi, y hoy tu conciencia te ha pesado más que nunca. Te has percatado de que me necesitas y mejor aún, sabes que me amas, lo que hace a tu error más inmenso si cabe. ¿Sientes cómo el dolor corre por tus venas?

Ahora que sufres como yo, has entendido el verdadero significado de la palabra amar. ¿Sabes? No hay mejor castigo que sentir en primera persona el dolor que le causaste al otro. Tus castigo ahora es sufrir como lo hice yo. Tu castigo es sentir mi dolor en ti. ¿Sientes cómo el dolor corre por tus venas?






miércoles, 9 de febrero de 2011

Las dos felicidades

Chiquillo, te invito a reflexionar un ratito, cuélate en mi pensamiento. En este mundo existen dos tipos de felicidad:

Una es la falsa, la corta, la momentánea. Esa que parece tan fácil de conseguir, que nos tienta a tocarla, a vivirla, a sentirla... Esos pequeños instantes de alegría que pueden durar incluso meses. Pero, ¿qué son unos meses en comparación con toda una vida? Nada. Simples recuerdos de sonrisas. Cortos pero intensos placeres. Esa es la felicidad por la que no hay que luchar, la que nos engaña a todos alguna vez en la vida.


Y luego está la verdadera, la longeva, la eterna. Esa que es tan difícil de obtener, por la que luchas en tu vida. La meta de todos tus objetivos. Aquella por la que has creado tus valores y principios. Todos tus esfuerzos e ilusiones para llegar a ella. Pero, ¿tiene su recompensa no? Es para siempre, dulce y a su vez escalofriante. Eterna, satisfactoria...


Y ahora, hablemos de ti. Tú te has dejado engañar y has escogido el camino fácil justo cuando tenías la eternidad en la palma de tu mano... pero la aplastaste sin compasión. Está bien, acepto tu decisión. Ahora vives en tu nube de algodón, pero pronto tendrás que bajar de ella y te arrepentirás. Lamentarás no haberte esforzado un poco más. Estarás decaído y triste. Te lo di todo y lo rechazaste. Te ofrecí la gloria y sin saberlo escogiste la derrota. Traspasé mi felicidad a tu alma y cerraste la puerta para no dejarla pasar. ¿Creíste que no la ibas a necesitar? Pero que ignorante y soñador puede ser el ser humano, ¿verdad chiquillo? Te hundirás, pero esta vez no estaré yo para hacerte emerger. Me he cansado de esperar y sufrir. Voy a buscar mi felicidad, pero no voy a escoger tu camino. No pienso seguir tus pasos, porque yo soy más inteligente que tú. Y cuando consiga todo lo propuesto seré la mujer más feliz del mundo.

 
Porque voy a buscar la verdadera felicidad. La eterna. Mi felicidad, y lo haré contigo o sin ti, pero te garantizo que LA ENCONTRARÉ. 


 

Dime si estoy loca


Dime si estoy loca
si cada vez que te veo
quiero volver a besar tu boca.

Dime si estoy loca

si te imagino con ella
y me pongo histérica.

Dime si estoy loca

si los recuerdos no se fueron
con aquella ventisca.

Dime si estoy loca

si me cruzo contigo y pienso
que ojalá yo fuera una roca.

Dime si estoy loca

si aún te miro
y tu sonrisa me trastoca.

Dime si estoy loca

si me enfado y lloro
cuando piensas en otra.

Dime si estoy loca

si te miro a los ojos
y me atraviesa una estaca.

Dime si estoy loca

si huelo tu perfume
y mi alma se siente hueca.

Dime si estoy loca

si sin querer me rozas
y me vuelvo agónica.

Dime si estoy loca

si te digo que aún te quiero
de forma ilógica.
 


 

lunes, 7 de febrero de 2011

Quisiera

Quisiera poder confiar. Quisiera lanzarme al vacío y tener la certeza de que tú me recogerás. Quisiera adentrarme en un túnel oscuro sabiendo que tú encenderás una luz al otro lado. Quisiera tirarme a un mar en tempestad y tener la certeza de que tú te tirarás al agua a rescatarme.


Tus besos eran el oxígeno que yo necesitaba para respirar. Tus abrazos la burbuja que me protegía. Tus caricias el agua que saciaba mi sed. Tus palabras el único alimento que me quitaba el hambre. Tus ojos los luceros que mantenían a flote mi esperanza. Tu cuello la fuente de mi pasión. Tus manos mi complemento preferido.


Retorno a aquellos días y daría lo que fuera por volverlo a vivir. Los trenes solo pasan una vez en la vida y el mío ha querido regresar a mi estación. Sin embargo, mi felicidad y mi problema vienen de la mano, porque el tren que vuelve es el que hace tiempo atropelló a mi corazón. La única forma de recomponer los trocitos que se quedaron en el andén es volver a sentir la confianza que un día logré perder.


Por otra parte, ¿merece la pena arriesgar por algo que ya conseguí pasar? No lo sé, quizás sí o quizás no. En mi cabeza ya no hay claridad, solo una gran niebla de dudas. Quisiera despertarme una mañana y no oír tu voz otra vez. Quisiera aprender a soñar con otros labios, con otras manos... ¡pero no puedo! ¿Por qué? ¿Por qué no se acaba ya? ¿Por qué has de volver cuando todo parecía terminar? ¿Por qué ha de ser el destino tan caprichoso?


Me resulta tan complicado pedirte que te marches... no quiero, no quiero hacerlo... ¿pero cómo tener la certeza de que no me vas a fallar de nuevo? Jamás la tendré, por ello necesito confiar... ¡pero tampoco puedo hacer eso! Siento impotencia... tengo en mis manos la decisión y sin embargo no la quiero tomar.


Si te pido que te vayas, que te marches, que desaparezcas de mi vida, que te alejes... entiende que en realidad yo no quiero perderte...

domingo, 6 de febrero de 2011

Nadie me preguntó

Nadie me preguntó
si quería volverme loca
y quedarme tonta
cuando tu corazón saltó.

Nadie me preguntó

si yo quería
estar en tu vida
y convivir con tu amor.

Nadie me preguntó

si mil veces al día
a mi me gustaría
pensar en tu acción.

Nadie me preguntó

si estaría contenta
si me alcanzaba la flecha
con la que cupido apuntó.

Nadie me preguntó

si mi ser aguantaría
tanta tontería
por un solo varón.

Nadie me preguntó

¿quieres enamorarte?
¿quieres amarle?
pero aun así sucedió.

 

Los últimos segundos del día


Una vez más, en la noche, en la oscuridad de mi habitación, mis labios vuelven a susurrar tu nombre. Es el momento del día más temido, porque siempre vuelves y tu sonrisa perfora mi alma. Mis ojos, vencidos por el cansancio de este último día, vuelven a derramar lágrimas sobre la almohada. Entonces, aparecen los recuerdos, cada uno de ellos, ordenados, con todo detalle. Nunca falta nada, desde la primera palabra hasta el último beso. Mi subconsciente vuelve a jugar con los sentimientos. Imagino otra vez nuestro mañana, imagino hasta el último segundo de mi vida junto a ti; Con arrugas en la frente y el pelo canoso y tú a mi lado cogiendo mi mano, susurrándome un "te quiero mi amor". Imagino que lo último que veo antes de morir es tu profunda mirada... tu pupila en la mía. Me duele imaginar que en una noche como la de hoy, podrías haber dormido a mi lado, regalándome cada beso y cada aliento para darme tu calor. Me hubiera gustado despertar cada mañana y encontrarte a ti como primera imagen del día. Pero nunca se harán realidad todos estos sueños, por eso odio estos últimos segundos del día. Mi alma siempre te recuerda y te añora. Llora por ti, por mí, por un "nosotros" que no volverá a ser pronunciado. Mañana será otro día, pero estos últimos segundos, en los que mi alma vaga dolorosamente por la frontera de los sueños, volverán a repetirse. Porque estos últimos segundos son, sin duda, los que más cuestan.

jueves, 3 de febrero de 2011

Baja de tu nube.

Sé que la vida
es mucho mejor desde allí.
No te lo paro de decir,
pero si no te fijas
te vas a arrepentir.

Baja de ahí
que si no el golpetazo
desde esa nube infantil
será peor que un sartenazo.

Está muy bien el arco iris
para de vez en cuando
conseguir sonreír.
Pero no creando
un mundo irreal
para fingir
e intentar sobrevivir.

Aterriza,
sé una persona normal
que si no la ceniza
te consumirá de forma infernal.

El mundo no está en tu contra,
tú estás en contra del mundo,
y por medio de la mofa
solo verás todo oscuro.

Estás aquí,
hazte querer
porque poco vas a conseguir
con ese egocentrismo de mala fe.

Hazme caso,
no te conviene
pero si quieres hacerte el macho
malas consecuencias tiene.

Si quieres avanzar solo
adelante, nadie lo impide
pero actuar de ese modo
nada bueno concibe.


La belleza de las estrellas

Piensa en la palabra estrella, no sé si lo compartirás conmigo, pero me parece un término verdaderamente bello.
No me refiero a ser famoso y salir a la calle y sentir que un millón de flashes maravillosos quieren captar la hermosura de tu rostro o la perfección de tu cuerpo. No, no es eso.

Una estrella es algo que todos nosotros querríamos ser. Dar luz cuando la oscuridad se haya apoderado de todo. Sentir calor en los momentos de soledad. Ser lo más bello que alguien puede contemplar en una noche de verano. Que un niño se acueste pensando que en la segunda estrella a la derecha y todo recto hasta el amanecer le espera un nuevo mundo donde vivir mil aventuras.


DEJA VOLAR TU IMAGINACIÓN. Piensa que eres una brillante estrella, preciosa, que nadie puede apagar. Piensa en ser una estrella fugaz, pasar por la vida de mucha gente y nutrirte con algo bueno de cada uno. Siente que eres libre, que puedes caer donde quieras. Que hagas lo que hagas, a los ojos de los demás todo será precioso. Incluso te pedirán un deseo cuando te contemplen. ¿Nunca has pedido un deseo a una estrella fugaz? Seguro que sí. Cuando lo pediste, lo hiciste de corazón, desde la inocencia y el silencio. Nunca deseaste tanto algo como lo que le pediste a aquella estrella. Si fueras una estrella te sentirías feliz de que confiaran de esa forma en ti ¿verdad?


Hoy tu puedes ser una estrella, ábrete a los demás, luce como si fuera el día más feliz de tu vida y alumbra en la oscuridad de los demás. Da el calor de tu abrazo y de tus palabras a quienes están dolidos o preocupados. Cumple tus sueños y deja los deseos para el resto de las estrellas que se encuentran en tu vida, esos amigos, esos padres, esa gente que te quiere, que son las estrellas que forman la constelación de tu entorno, de tu vida.


Si hoy puedes ser una estrella, NO LO DEJES PASAR.

FELIZ DÍA ESTRELLA :) 

 

miércoles, 2 de febrero de 2011

Olvidar




Creer que todo está pasado
que todo está controlado.
Fingir que no todo está perdido
que este barco ya no está hundido.
Conseguir que lo creado
no vuelva a ser contaminado.
Entender que el amor surgido
no debe seguir encendido.
Decir que el dolor ha terminado
y la historia ha finalizado.
Acallar el ruido surgido
olvidar nuestro olvido.
Derribar el futuro pensado
olvidar que por mi fuiste amado.
Consumir el llanto escondido
y cicatrizar el corazón herido.

Ojos, olvidad su rostro.

Boca, olvida sus besos.
Manos, olvidad su cuerpo.
Nariz, olvida su olor.
Oídos, olvidad su voz.

Si tan sencillo fuera

olvidar la vida entera
aunque sienta que me muera
quemaría en una hoguera
toda la ceguera
que hace que aún te quiera.



 

Perdí el sentido de la vida

¿Quién provocará mi sonrisa cuando solo tenga ganas de llorar?
¿Quién me dirá que mis ojos le hacen competencia a cualquier amanecer?
¿Quién retirará los mechones de pelo de mi cara con tanta dulzura?
¿Quién hará que mis ojos brillen las veinticuatro horas del día?
¿Quién escribirá tan preciosas palabras simplemente por oír los latidos de mi corazón?
¿Quién acariciará mi piel con la ternura que él utilizaba?
¿Quién besará mis labios colocándome a la altura de las estrellas?
¿Quién me hará volar por el cielo por un simple roce de manos?
¿Quién será el que respire te quieros junto a mí?
¿Quién me dirá que soy lo que más le importa en el mundo?
¿Quién será la persona que me diga que solo yo doy sentido a su vida?
¿Quién querrá escuchar mis sueños?
¿Quién me hará sentirme deseada de ese modo?
¿Quién aceptará mi forma de ver la vida?
¿Quién se enamorará de mi personalidad así?
¿Quién sabrá reírse conmigo como lo hizo él?


A veces siento que después de él no volverá a haber nada.

A veces siento que mi corazón no podrá resistir otra tormenta como esta.
A veces me miro al espejo y no veo más que imperfección por doquier.
A veces miro mi reflejo y pienso que solo él supo ver lo que había en mí.
A veces pienso que nadie sabrá quererme como merezco.


Él lo era todo, pero yo no fui bastante.

Él buscó lo que no había en mí en otra mujer.
Él encontró todo el sentido a la vida y yo le perdí.
Él quería vivir cada día más y yo cada día quería vivir menos.
Y así, poco a poco, se fue muriendo la ilusión de volver a sentir.
Cuanto más lo pienso, más difícil veo que alguien quiera acercarse a mí.
Cuanto más lo pienso, más difícil veo que alguien se enamore de mí. 

 

martes, 1 de febrero de 2011

Sin ti no soy nada

Niñas pequeñas
compartiendo muñecos
soplando velas juntas
estamos como cencerros.

Revoltosas niñas

la una y la otra
indomables locas
no se nos agotan las pilas.

Compañeras de risas

tonterías innumerables
si se nos cruzan los cables
ten cuidado donde pisas.

Consejo tras consejo

complicidad por donde miras
cómplices de vidas
todo un privilegio.

Personalidades distintas

siempre divertidas
unidas fuertes defensoras
y de enemigos cazadoras.

Somos chicas

somos primas
somos mucho más que eso
somos AMIGAS. 


 Gracias por ser la prima que todo el mundo querría tener.

Cobarde

Antes era capaz de describirte de mil formas distintas. Palabras y más palabras llenas de vida y amor... Todo un universo abierto ante mi, preparado para soñar contigo, para mirarte a los ojos y decirte lo mucho que te quiero.

Ahora solamente hay una palabra que bombardea tu rostro cada vez que lo imagino. Una que describe tu debilidad, tu felicidad momentánea. Una que dice el estado de tu mente, de tu inmadurez...

Cobarde, eso es. Eres un cobarde que no ha sabido mantener sus promesas. Un cobarde que promete el cielo para destruirlo y esconder la cara. Un cobarde que ni a kilómetros de distancia se atreve a decir la verdad.

Tengo la impresión de que no te conozco y que nunca lo he hecho. Junto a ti pasé mis mejores días, ahora entiendo que malgasté mis horas con un completo desconocido. Tu nombre me inspira desprecio, tan bipolar.... Infantil, erróneo... y a pesar de todo el amor es tan tonto que todo lo perdona. Te quiero aún, pero no pienso derrumbarme más, voy a resistir y el día que te vuelva a ver buscaré tu mirada. Vete creando una gran fortaleza, porque la vas a necesitar. Aunque también es cierto que no importa cómo la construyas, porque la voy a destruir. Cueste lo que cueste. Te las tendrás que ingeniar para mantenerme la mirada, cara a cara.

 
Porque como agaches la cabeza solo habrá una palabra para describirte: COBARDE.