"Escribir es la manera más profunda de leer la vida" Francisco Umbral


No se es poeta por saber leer, ni renombrado escritor por saber escribir. Los grandes hombres son los que saben, se proponen metas, se esfuerzan y las alcanzan.

miércoles, 8 de junio de 2011

Cielo, mar y tierra.

Pude haber escogido un camino distinto. Pude haber continuado conduciendo por mi carretera. Pude haber navegado por un mar distinto al tuyo. Pude haber tomado el vuelo que tenía un destino diferente al que tu cogiste. Pude haber montado en el tren que paraba en el andén contrario. Pude haber escalado otras montañas. Pero no lo hice.

Escogí tu camino. Tomé la desviación que me llevaba a tu carretera. Navegué por el mismo mar que tú. Cogí el avión que me llevó a tu destino. Me senté en tu mismo vagón. Escalé las montañas que tu escalaste. Todo por estar junto a tí.

Te busqué entre densos bosques y me perdí. Te busqué en carretera y sufrí miles de accidentes. Te busqué en los siete mares y naufragué. Te busqué en el cielo y caí. Te busqué en cada parada del tren y fui atropellada. Te busqué en montañas y precipicios y resbalé. Pero aún así no desistí.
 

Subí a los árboles más altos que puedas imaginar. Continué conduciendo llena de cicatrices. Buceé hasta la superficie y nadé hasta divisar tierra. Abrí mi paracaídas segundos antes de chocar contra el suelo. Compré otro billete y volví a subir al tren. Conseguí aferrarme a los salientes de la pared montañosa. Luché cada segundo por verte de nuevo.
 

Llegué al final de la senda y ya te habían ido a buscar. Giraste hacia otra carretera y no pude dar marcha atrás. Echaste el ancla en la isla donde yo no podía pisar. Aterrizaste en la pista de emergencia para que yo no te viera. Bajaste en la parada anterior a la que tenía prevista. Escalaste la montaña que mis pulmones no pudieron soportar. Lo planeaste todo, planeaste dejarme atrás.
 

Intenté recuperarte, removí cielo, mar y tierra, pero no me dejaste.

Que aleje de mi corazón su alma


Si me miente que me mienta.

Si no escucha que no escuche.

Si no se arrepiente que no se arrepienta.

Si no me mira que no me mire.

Si se pierde que se pierda.

Si no habla que no hable.

Si no me quiere que no me quiera.

Si no cambia que no cambie.

Me da igual todo lo que haga.

Me da igual todo lo que piense.

Quien hace daño paga,

y la vida en su corazón hoy muere.

Que desaparezca su fantasma

que no vuelva a mi mente,

que aleje de mi corazón su alma,

que no empañe de nuevo mi suerte.