"Escribir es la manera más profunda de leer la vida" Francisco Umbral


No se es poeta por saber leer, ni renombrado escritor por saber escribir. Los grandes hombres son los que saben, se proponen metas, se esfuerzan y las alcanzan.

jueves, 14 de julio de 2011

Mi miedo a tu miedo

Un te quiero recorre mi cabeza deseoso de salir, pero la duda vuelve a surgir.


Como una tonta enamorada espero un mensaje, da igual si tiene una letra, una palabra o el quijote escrito en verso... si recibo ese mensaje, sea cual sea su contenido, sé que te acordaste de mi. Espero el siguiente encuentro impaciente y pienso que no va a llegar. Quiero gritar un te quiero que llegue dulce a tus oídos, pero me acobardo por miedo a tu miedo. Tengo miedo a que te asustes, a que no sepas qué sientes y huyas de mi.


Son días de dudas, días felices contigo, días tristes sin ti. ¿Qué somos exactamente? No sabemos responder ni tú ni yo... sin embargo, yo solo sé que te necesito y eso me sirve para morir un día y revivir el siguiente. En menos de dos meses mi vida ha dado un giro inesperado y no sé cómo abarcarlo porque los sentimientos me desbordan. Y cuando todo se derrumba pienso en los besos de hace unos días y sonrío. Aún así sigo teniendo miedo... no tengo ninguna garantía de que mañana me seguirás mirando así. No hay ningún compromiso... puedes hacer lo que quieras y yo también. Sin embargo, si pienso que te derrites por otra me duele. Y tengo miedo, mucho miedo a sentir más de lo que tú sientes por mí.


Tiempo al tiempo, eso es lo que me digo a mi misma... pero es justamente tiempo lo que me falta. Nuestra historia es como un sueño... si estamos juntos todo es alegre y bonito, de color, pero cuando nos separamos no tengo nada que me recuerde que ha sido cierto, tan solo un lejano olor que invade mis sentidos y que me encanta, tu olor.


Estos días sueño despierta, pero tan pronto como sale el sol, se esconde. Y vuelven las dudas, la inseguridad y el miedo. Mi miedo a tu miedo. Lo único que necesito para perder mi miedo es tu "te quiero". Cuando lo pronuncies, si es que llega el momento, tu miedo se habrá acabado y con él, el mío.




 

miércoles, 13 de julio de 2011

Locura

Convertida en romántica poetisa
quiero volver loca a la luna
con esta nueva y dulce vacuna
que me hace pensar en tu sonrisa.

Al sentir tus manos en mi piel
el corazón acelera su ritmo
llevando mi alma a un abismo
haciéndose a ti cada vez más fiel.

No se concentra mi cabeza
en algo que no sean tus labios
en cómo se besan con los míos
apasionados, con delicadeza.

Si miro a tus oscuros ojos
no atiendo a ninguna razón
y siento con gran emoción
mis labios de ti sedientos.

Si a mis espaldas escucho
una voz que a ti se asemeja
en mis ojos se ve y refleja
que eres mi nuevo capricho.

Con palabras creo imposible
describir lo que tú eres para mí
porque no sé lo que siento y sentí
aunque sin duda fue increíble.

Puede llevar a algo grande
esta extraña y nueva locura
quizás lo mismo dura y madura
solo espero que no me defraude.
 


 

martes, 12 de julio de 2011

Sonrío

Sonrío, desde lo más profundo de mi corazón.
Sonrío, porque he liberado al fin la tensión.
Sonrío, y lo veo todo lleno de color.
Sonrío, porque me invade de nuevo tu olor.

Sonrío, imaginando en los míos tus labios.
Sonrío, sintiendo el tocar de tus manos.
Sonrío, arropada entre tus brazos.
Sonrío, porque hoy lo veo todo más claro.

Sonrío, al despertar sin temer.
Sonrío, afortunada de conocer.
Sonrío, por hacerme de nuevo creer.
Sonrío, a tu lado una y otra vez.

 

Hasta siempre

Con alegría puedo afirmar al fin que el tiempo lo cura todo.

Lejos quedan ya los días en los que te recordaba en silencio, pasando las horas llorando, escribiéndote letra tras letra. No me importa lo que hagas o lo que digas, ni siquiera me afecta. Tu vida es tuya y la mía es mía, y la mía pienso vivirla al máximo. Ahora abro los ojos y me maravilla la luz del sol, el viento, las hojas... veo más allá de todo aquello en lo que un día me encerré. Me encerré en ti, en mi dolor y me costó salir... pero ahora estoy aquí, lo conseguí. Se acabó el caminar en la oscuridad, ha llegado la hora de alumbrar mi propio camino con una sonrisa. Fuerza, eso es lo que siento, un profundo renacer de las más grisáceas cenizas. Aquello que me oprimía en el pecho ha explotado por fin y ha saludado a la vida como lo hizo la primera vez. Ganas de todo, ganas de vivir... eso es lo que siente me corazón.

Con orgullo puedo enfrentarme a tu mirada y decirte, sin ningún tipo de temblor o duda, que ya no te necesito. Puedo afirmarte que ya no sueño ni despierta ni dormida con tus caricias, que me resbala a quien se las estés dando en estos momentos. Que me retiro de esta historia con la cabeza bien alta y con la certeza de que en todo momento hice lo correcto. Con firmeza puedo decir que lo que empecé lo terminé con dignidad, y que toda promesa dicha por estos labios fue cumplida hasta el final. Que cuando te dije que te quería, lo dije de verdad. Y que yo en sentimientos no miento, ni mentiré jamás. Que tú a partir de ahora, te enfrentarás a mí con gran pesar. Como ciertamente se dice, el que ríe el último ríe mejor, y yo me estoy riendo a carcajada limpia.

Ahora sé que es cierto, la vida te pone pruebas para que te des cuenta de que eres capaz de superarlas, y yo he superado esta. No sé cuántas más me quedan, pero sé que esta es tan solo una de las primeras, aun así, pienso afrontarlas todas cara a cara. Y si me vuelvo a derrumbar sacaré fuerzas de donde sea para vivir una vez más. Que no me da pereza luchar por encontrar mi lugar y si he de volver a batallar lo haré sin rechistar. Que en el mundo tengo un sitio y solo yo le voy a ocupar y si tú me has desplazado ya me da igual. Que me he desprendido de la venda que me tapaba los ojos y lo he visto, no existe la soledad. Que tu no eres imprescindible y nunca lo serás. Que ahora sé que tus abrazos me los pueden ofrecer otros mejores que tú y a falta de tus besos tendré otros. Que si tú me quisiste, otros me querrán más. Y aunque tú pienses lo contrario, mi mundo no se acabó contigo y en ti jamás se acabará.

Hasta siempre, ya no te echo de menos. 

 

lunes, 11 de julio de 2011

Ven, quédate conmigo.

Ven, quédate conmigo.

Volaremos hasta el cielo y merendaremos en él. Guiñaremos un ojo al sol y acariciaremos el viento. ¿Y si llueve? Ningún problema, pintaremos el arco iris con nuestros abrazos.


Ven, quédate conmigo.

Colonizaremos una nueva isla. ¿Y qué haremos con ella? La borraremos del mapa para que nadie nos moleste, solos tú y yo. Haremos lo que queramos, alejados de la rutina y los pensamientos ajenos.


Ven, quédate conmigo.

Viajaremos en cometas hasta Plutón. Jugaremos en Saturno, saludaremos a Casiopea, adoptaremos a la Osa mayor, nos pondremos el cinturón de Orión y recorreremos el universo sobre Pegaso, guiados por la estrella polar.


Ven, quédate conmigo.

Bucearemos los fondos marinos escuchando las estrellas de mar. Montaremos sobre delfines, dormiremos sobre un colchón de medusas, construiremos una fortaleza de conchas y oiremos cantar a las sirenas.


Ven, quédate conmigo.

Robaremos a piratas y bucaneros, burlaremos todas las reglas existentes. Eliminaremos nuestras huellas para que nadie sepa donde encontrarnos. Existiremos con una identidad tan solo sabida por ti y por mí.


Ven, quédate conmigo.

Te haré vivir de tal forma que sentirás que antes de mí estuviste muerto. Te percatarás de cosas que antes ni sospechabas. Experimentarás sensaciones antes inconcebidas.


Ven, quédate conmigo.

Prometeré entregarme a ti, para siempre.Te regalaré mi amor cada día, cada noche, cómo y dónde quieras. Seré tuya, entera y verdadera, como tuyos serán mis besos y mi alma. Las noches serán tuyas y mías, solamente NUESTRAS.


VEN, QUÉDATE CONMIGO. 

 

Los te quieros prohibidos

Te negaré todos los besos que me pidas. Alejaré mis manos cuando intentes cogerlas y apartaré la mejilla con tus caricias. No me mires así, que no podré aguantarlo. Aléjate, vete, lejos de mí, donde no te pueda encontrar. Cuando te tengo cerca siento que voy a explotar, no puedo, tu presencia me abrasa por dentro.

Nadie lo sabe, tan solo mi almohada, que por las noches recoge una por una las gotas que mis ojos derraman. Ansío decirte que te quiero, pero sé que no debo, está prohibido, no debe ocurrir. Piérdete, despídete sin decirme adiós, ni me mires. Desconciértame, escóndete de mí y haz que no tenga ganas de buscarte. Que lo sé, me conozco, no podré reprimir las ganas de pasar por tu calle y mirar a tu ventana. No conseguiré eliminar el impulso que me lleva a atravesar las calles que frecuentas, aquellas que nos vieron pasear abrazados.

Ya no puedo mirar al cielo sin acordarme de ti, porque cada estrella que vislumbro me devuelve los besos que un día te envié. Cada una contiene un secreto tuyo y mío, y el viento les trae a mi ventana y me les susurra al oído. Noche sí y noche también duermo con tu rostro pegado a mis párpados y despierto cubierta de sudor con el momento del primer desencanto. Las sombras me acompañan en mi soledad más oscura, pensando en el momento en que desaparecerás de mi vida. Te quiero, pero sé que no debo, está prohibido, no debe ocurrir.

Grito en silencio. Grito de soledad. Grito por todas las veces que nos amamos. Grito por todas las noches sin dormir. Grito por el final que hubo y el definitivo que vendrá. Grito por todos los besos que jamás volveré a disfrutar. Grito por mantener mis sentimientos encerrados en una jaula de cristal. Cansada de agonizar por tu amor prohibido, me entrego un día más a los sueños, pensando que todo vuelve a estar controlado, cuando lo más profundo de mi ser sigue gritando te quieros prohibidos que matan a este corazón mío que un día fue todo tuyo.