"Escribir es la manera más profunda de leer la vida" Francisco Umbral


No se es poeta por saber leer, ni renombrado escritor por saber escribir. Los grandes hombres son los que saben, se proponen metas, se esfuerzan y las alcanzan.

miércoles, 1 de febrero de 2012

No todo está perdido.

Pienso que no todo está perdido cuando veo tu sonrisa, cuando me hundo en tus ojos, cuando me tiembla la voz si te nombro, cuando se me enfrían las puntas de los dedos si me cojes de la mano, cuando me río al pensar en tus gestos.

Pienso que no todo está perdido porque sigo teniendo esas sensaciones que me recuerdan día a día que por mucha distancia que haya nada se ha apagado en mi.

Pienso que no todo está perdido cuando en mitad de la noche se ilumina mi móvil. Sí, te has acordado de mi otra vez, y feliz me giro y duermo de lado, frente a la ventana para inventar tu cara en la luna y recibir tus buenas noches.

Pienso que no todo está perdido porque me pongo nerviosa si pienso que pronto volveré a verte. Digo cosas sin sentido y recuerdo chorradas sin gracia con las que solamente tú te reirías.

Pienso que no todo está perdido cuando enlazo contigo cualquier parte de mi rutina. Una canción, una palabra, una expresión, un corte de pelo que me hacen tambalearme en la realidad. Son simples detalles que me elevan para soñar.

Pienso que no todo está perdido cuando la vida gira, vuelve, acelera, enlentece, vuelve a girar y para en un punto desconocido y tú sigues en tu lejanía dándome fuerza. Solo tú podrías hacerlo así.

Pienso que no todo está perdido porque existo y existes. Estás ahí, no eres un sueño ni una fantasía. Nunca lo fuiste. Y aunque a veces me siento como si fuera yo la que no existiera, eres tú quien me despierta con un par de corazones que botan al compás de un solo ritmo.

Pienso que no todo está perdido porque sé que algún día no solo veré tu sonrisa, sino que sonreiré junto a ella. No solo me hundiré en tus ojos, conseguiré navegar por ellos. No solo me temblará la voz cuando te nombre sino que la palabra se acompasará a mis latidos. No solo se me enfriarán las puntas de los dedos cuando me cojas de la mano, tus manos y las mías encajarán como un puzzle. Y finalmente, no solo me reiré al pensar en tus gestos, sino que aprenderé a leerlos, así como no solo amaré a tu corazón sino que te daré el mío entero.



1 comentario:

Earnur Elda dijo...

Con todo el cariño del mundo...quieres dejar de hacernos llorar cada vez que leemos uno de tus escritos, magdalena?? En serio, lo describes todo con tanta belleza, con tanta ternura...tan bonito que me salta el lado sensible cuando leo cosas como esta.

Mi más sincera enhorabuena, Maestra. Un beso